lunes, 5 de octubre de 2015

GP JAPÓN 25-27 OCT 2015

Japón qué gran país!!
No me cansaré de repetir infinidad de veces lo grandioso que me parece Japón, no solo por lo distintos que son a nosotros, sino por la de cosas que puedes aprender y descubrir visitando la innumerable cantidad de sitios que merecen la pena.

Nosotros llegábamos a Japón de doblete viniendo de Singapore, donde la verdad no habíamos estado nada mal, pero llegar a Japón te da otro tipo de energía vital que en mi caso al menos hace que el cansancio se mitigue bastante o casi desaparezca y me entren ganas de ver sitios y perderme en las calles.

Nosotros llegamos a Nagoya donde teníamos un día off antes de partir a nuestra base para esta semana Kameyama. En Nagoya dimos un paseo por los alrededores del hotel y una vez llegada la hora de comer hubo división. Unos se fueron al hotel a dormir, otros a tomar cervezas como si no costasen y en mi caso me fui a dar un paseo con la intención de ver algunos sitios turísticos que me había buscado en internet. Pero a la hora de concretarlos en la recepción del hotel me dijeron que estaban bastante lejos y me podía llevar hasta tres horas la visita, con lo cual lo desestimé y me fui a callejear por los alrededores del hotel con el fin de ver que se movía por allí y de ver si encontraba una lavandería donde poder limpiar la ropa. Esto se ha convertido ya en un clásico en Japón, ya el año pasado viví la misma odisea y hay que reconocer que  es toda una aventura hacerte entender y conseguir tu propósito. Esta vez me costó un poco más. En un primer momento me mandaron a otro hotel donde tenían maquinas de monedas para el “laundry” pero además de costarme bastante encontrarlo, gracias a un amable japonés que me llevó hasta la puerta del hotel y eso a pesar de que su inglés era bastante escaso, una vez allí resulta que estaba cerrado y no habrían hasta las cinco de la tarde. Por el horario que tenia y el aspecto exterior me da la sensación que era un love hotel. La verdad es que no quise investigar demasiado porque iba cargado de ropa y el otro sitio que me habían dicho estaba a una media hora de allí caminando así que me dirigí hacia allí a ver si había más suerte.
Este me encontró un poco más sencillo ubicarlo. Tuve que dar alguna vuelta pero con un par de preguntas y un mapa de la zona lo encontré más o menos fácilmente. Eran las tres de la tarde y aún no había comido así que mientras esperaba me compré algo de arroz relleno de salmón y de ternera y me puse un capitulo de una seria en el ipad. Había que matar la hora de alguna manera.

Una vez terminado, vuelta al hotel a reordenar la maleta y pegarme una ducha porque habíamos quedado para ir a cenar a una calle famosa en Nagoya con un montón de tiendas y restaurantes. Resultó que esa calle cuando llegamos estaba casi desierta, eran poco mas de las siete y no había nada así que con miedo de quedarnos sin cenar empezamos a buscar restaurante, especialmente una zona donde había varios sitios que ponían okonomiyaki. Todos teníamos antojo de ese plato. Pero casi todo estaba cerrado y nos dijeron un sitio al que cuando llegamos vimos que tenía un aspecto bastante guarrete y además estaba vacío así que no nos decidimos y buscamos otro que nos habían dicho que estaba cerca. Se encontraba en la parte de atrás de la calle. Cuando llegamos lo descubrimos por las fotos porque no había nada escrito en inglés ni nada parecido. Y aquí hubo otra pequeña odisea. Cuando llegamos conseguimos hacernos entender que queríamos cenar pero resultaba que estaba lleno. Al principio nos intentamos hacer entender que queríamos volver más tarde pero no hubo manera hasta que al final recurrimos al google translator y como pudimos conseguimos hacernos entender y reservamos para una hora más tarde. Cuando volvimos más tarde conseguimos pedir gracias a las poquísimas fotos que había en el letrero exterior y las cuatro palabras japonesas que sabíamos para la ocasión; tepanyaki, noodles y onomatopeyas de animales que queríamos comer. Una auténtica odisea pero que al final nos salió bien.  Objetivo conseguido, era hora de ir a dormir porque al día siguiente comenzaba la semana de trabajo en Suzuka.

La semana en el circuito fue más o menos como el resto. Ya se han convertido en una pura rutina que es más o menos llevadera. No hubo mayores sobresaltos, a excepción del cansancio acumulado que nos vuelve a todos un poco más irascibles, pero nada del otro mundo. Es algo a lo que te llegas a acostumbrar.
En esta ocasión contábamos con la ayuda de una traductora, Ann, que nos hizo que la semana fuese más tranquila, ya que resultó ser bastante resolutiva y además intentaba solucionarnos los problemas con la mayor celeridad posible. Así los traslados hotel-circuito, las compras, comidas y billetes de tren se convirtieron en quehaceres más o menos sencillo. Aunque hay que reconocer que sin ella algunas de estas faenas hubiesen sido muy complicadas.
Ann además nos sirvió de guía gastronómica para nuestra cenas una vez terminado el trabajo. Le pedimos un día recomendación para ir a cenar a algún sitio. Nos llevó a un restaurante cercano a nuestro hotel donde ella se encargó de pedirnos la cena con lo más típico de la zona y de gestionarnos con los dueños taxis para la vuelta al hotel. Ya que allí no hablaba nadie inglés hacernos entender iba a ser muy complicado, y ella se encargo de explicarles que una vez pidiésemos la cuenta nos pidiese un taxi para llevarnos a nuestro destino. Así da gusto viajar.

La última odisea vino el último día, cuando una vez terminado el programa nuestro equipo se dividía en dos grupos, uno que iba a Osaka y otros que nos quedábamos en Tokyo. El grupo de Osaka tenía un viaje de lo más apretado. Una  vez terminado el programa tenia que coger un tren desde Ino Station, pegado al circuito que les dejaba en Nagoya, donde tenían doce minutos para salir del tren cruzar la estación y coger el Shinkasen que les llevaba a Nagoya. Era viable a pesar de que no lo parezca, así nos lo aseguraban en todos los sitios, pero la complejidad del idioma y de la cultura japonesa hacía que fuese complicado. Tenían que coger ese tren bala porque a su llegada tenían otro transfer de quince minutos para coger un último tren que les llevaba al aeropuerto de Osaka donde tenían su hotel.
Toda esta logística se presumía muy complicada. Creo que en cualquier otro país no pasaría de ir muy apurados, pero en Japón se tornaba un poco más difícil. La verdad es que yo lo veía muy complicado, y nuestra traductora también a pesar de que nos decían que era viable. Así que finalmente tomamos la decisión de que yo fuese en ese grupo junto con Ann para ayudar al grupo a lograr el objetivo.
Teníamos toda logística preparada, todo milimétricamente previsto, pero nuestro plan se truncó a la primera.
Salimos del circuito y llegamos a la estación de tren con tiempo suficiente. Con lo que no contábamos era que había retraso en los trenes. Una cosa que prácticamente nunca sucede en Japón, pero acumulaban un retraso de unos diez minutos, con lo cual nuestro transfer de doce se reducía a dos. Todo el plan se iba a la mierda.
La gente comenzó a ponerse nerviosa. Pero una vez más Ann fue nuestra salvación. Se puso a buscar soluciones con un chico que había en la estación y descubrió que había más Shinkasen de Nagoya a Osaka. Teníamos cuatro oportunidades más de coger el tren a Osaka. Había que llegar a Nagoya, cambiar los billetes y embarcar en el nuevo tren.  De cuatro oportunidades que teníamos la tercera fue la buena. En Nagoya había más gente que había sufrido los retrasos y había bastante gente igual que nosotros cambiando los billetes. Además todo el protocolo japonés hace que un simple cambio de tickets se demore bastante. Habíamos perdido ya dos trenes y solo nos quedaban otros dos. Ann también se empezó a apurar y le metía toda la prisa posible al empleado. Finalmente y después de muchas peripecias y muchos nervios conseguimos los billetes para el siguiente tren y conseguimos que el grupo embarcase en el tren bala con destino a Osaka. Ahí empecé a respirar con un poco más de tranquilidad. Lo que si habían perdido era el ultimo transfer de Osaka al aeropuerto, pero eso se solucionaba con un taxi que también intentamos gestionar por teléfono pero que por los horarios nos dijeron que era complicado. Pero bueno conseguir un par de taxis en una estación de tren tampoco era tan complicado.

Con un poco más de alivio conseguí respirar y estuve en Nagoya esperando al resto del equipo con el que me juntaría para ir a Tokyo, destino al que íbamos a pasar unos cuantos días de descanso.

Una vez en Tokyo comenzaban tres días de vacaciones. Un clásico ya en mis viajes a Japón. Tokyo sigue siendo una de mis ciudades favoritas, no se si por el enorme contraste con occidente, por la energía que transmite la ciudad, sus gentes o porque cada vez que voy encuentro un lugar nuevo que me atrapa aún más.
Este año tenía otra vez el objetivo de ir a ver el monte Fuji, como en todas las ocasiones anteriores en las que he ido, pero nuevamente estaba totalmente tapado por un manto de nubes que iba a hacer que el viaje hasta allí fuese en balde. Asi que me tocaba buscar que haceres para esos días. En esta ocasión la nueva en la ciudad era Silvia así que había que enseñarle los lugares típicos de la ciudad y a eso dedicamos el lunes. Visitamos el templo de Asakusa, de allí fuimos a la zona de la electrónica Akihabara, regreso a Ginza donde habíamos plantado este año nuestro campamento base. Y de ahí a la zona de Ropongi a un restaurante que nos habían recomendado para cenar y que es en el que se inspiró Quentin Tarantino para hacer la película Kill Bill, el Gon patsi que aunque suene muy vasco es un restaurante japonés un tanto occidentalizado. Vamos un atrapa güirs.

El segundo día era el que yo tenía pensado ir a Monte Fuji, pero como el tiempo impedía una visita en condiciones le consulté a nuestra traductora de la semana anterior algún sitio que me recomendase ella para visitar, le dije lo que ya conocía de Japón y me sugirió una visita a un poblado situado a una hora en tren al sur de Tokyo. La zona de Kamakura, que era la antigua capital imperial de Japón. Me estuvo enseñando unas fotos de su visita allí y me preparó una guía de cómo llegar a la zona y que ver en la misma. Mi idea era ir solo porque el resto querían quedarse en la capital, pero finalmente Alex e Iker se me unieron y nos fuimos a la excursión que me habían propuesto.
La verdad es que ya me había dicho Ann que era una especie de pequeño Kyoto en los alrededores de Tokyo y su definición se acercaba mucho a la realidad. Nada más llegar fuimos a visitar el templo de Kotoku in, donde se encuentra un buda gigante. Allí estuvimos un rato visitando el templo y los alrededores.

 
 De allí regresamos de nuevo a Kamakura con la intención de ver algún otro templo más y hacer tiempo para la hora de comer. Nos dirigimos a Tsurugaoka Hachimangu, otro templo que nos habían dicho era un “must see” y la verdad es que no nos defraudó nada.

Cuando nos dirigíamos hacia allí vimos de camino un restaurante en el que preparaban Okonomiyakis, y justamente estábamos buscando eso para comer así que entramos al sitio a comer donde no había prácticamente ningún occidental y pedimos un Okonomiyaki que nos lo prepararón delante nuestro. La verdad es que estaba muy bueno. No era el mejor que yo había probado pero cumplía nuestras expectativas.

Continuamos nuestra visita calculando el tiempo para poder coger otro tren y llegar a tiempo a Enoshima, un pequeño islote en el que se podían observar unas puestas de sol espectaculares, las fotos que había visto así lo atestiguaban. Así que cogimos el tren y nos dirigimos allí pero el tiempo se estaba nublando y a pesar de que la luz era muy bonita no pudimos disfrutar en todo su esplendor de la puesta de sol. Aunque mereció la pena la visita.
 
 Ya era media tarde y decidimos regresar a Tokyo para hacer unas compras que nos habían encargado y así poder cerrar la maleta esa misma noche ya que al día siguiente regresábamos a casa y las maletas iban bien repletas. Conseguimos nuestro objetivo y después de una rápida cena nos fuimos a dormir, el miércoles era nuestro último día en Tokyo y queríamos aprovecharlo bien.

Por la mañana decidimos ir a Tsukiji al mercado del pescado, no a ver la subasta que es muy temprano pero si a darnos una vuelta por allí y poder disfrutar de nuestro último desayuno japonés con una buena ración de sushi y sashimi.

 

Una vez allí el grupo se volvió a disolver, unos se quedaron un rato más en el mercado del pescado, otros se fueron de shopping, y yo había quedado con Ann en vernos y comer juntos, así que después de una parada en el edificio Sony a comprar algo de tecnología japonesa me encontré con Ann y estuvimos dando una vuelta y comiendo en un típico restaurante japonés de Ginza, donde ella nuevamente se encargó de pedir la comida ya que no había ni una sola foto y todo estaba escrito en un perfecto japonés . Nuevamente su elección fue acertada.
De allí fuimos a dar un paseo por los jardines imperiales donde estuvimos charlando de la enorme diferencia de culturas y hábitos que tenemos a ambos lados del mundo. Le decía que todo el exquisito protocolo que tienen para todas y cada una de las situaciones imaginables es asombroso e impensable para un occidental. Todo está perfectamente medido y organizado, sin hueco para la improvisación y a pesar de que ya son unas cuantas veces las que he ido me sigue sorprendiendo como si fuese la primera vez.  Todo es perfecto, lo que también me hace pensar que cuando lleves allí un tiempo esa perfección puede llegar a aburrir y echaras de menos la improvisación que tan bien se nos da por aquí.
Estuvimos charlando un buen rato y ya me aconsejó cosas que hacer para mi próxima visita a Japón.
Si en las ocasiones que he ido no he podido visitar el monte Fuji, es porque el destino así lo quiere y significa que tengo que volver más veces. Además me aconsejo la época en la que debía ir y un par de sitios a los que debería ir y que ella se ofreció a hacerme de guía. Con la experiencia de este año sin duda serán sitios que merezcan mucho la pena, así que ya estoy contando los días que quedan para la próxima visita a Japón.

Japón que gran país!!!

jueves, 24 de septiembre de 2015

GP SINGAPORE 18-20 SEPT


Singapore siempre es una de las carreras mas divertidas de la temporada. Es uno de esos sitios donde todo el mundo quiere llegar y donde el ambiente es de lo mas distendido.
Comentábamos que  resulta extraño que aunque la carrera sea nocturna y eso varíe un poco nuestro modo de vida, esta semana parece que los días tienen mas horas que habitualmente. Nosotros hacemos las mismas horas de trabajo pero aún así nos da tiempo a poder dormir, y salir un poco más de lo normal.

Ya el viaje comenzó con buenas energías ya que a la hora de hacer el check in en Madrid la compañía Emirates me sorprendió con un upgrade en el primer vuelo que iba de Madrid a Dubai. Fue a la hora de hace el check in cuando pedí si me podían dar una salida de emergencia, la persona que me atendía me miró extrañado y me dijo que tenia asiento de bussiness. Lo chequeó nuevamente y me dijo que me habían hecho un upgrade. Que gran noticia para comenzar un viaje que iba a ser tan largo ya que desde que salí de mi casa en Eibar hasta que hice el check in en el hotel de Singapore habían pasado 29 horas.
Como decimos por aquí, yo soy muy de Emirates. Es una compañía que nunca nos ha dado problemas y con la que viajamos muy a gusto. Además detalles como este hace que siga siendo nuestra preferida.
 Una vez aterrizamos en Singapore el primer día fue bastante duro ya que veníamos todos muy cansados. Salimos a media tarde con la idea de picar algo y dar un paseo para alargar lo máximo estar despiertos para que nos afectase el jet lag. Pero resultó que la merienda fue tan copiosa que nadie quiso posteriormente cenar, nos limitamos a tomar una cerveza. Pero el cansancio se apoderó de nosotros y nos recluimos muy temprano en el hotel. Mi intención era leer un rato e intentar dormirme lo más tarde posible, pero no aguanté enseguida me dormí. Pero lo peor fue pocas horas más tarde cuando me desperté y no conseguí volver a dormirme hasta bien tarde. El jet lag me había pillado y no me soltó hasta tres días más tarde, con lo cual estuve con sueño los primeros días.
Otro factor muy destacable es el calor y este año la nube de contaminación que había en la ciudad.
Como consecuencia de la quema de distintas plantaciones en la cercana Sumatra toda la contaminación resultante llega hasta Singapore y este año había una intensísima nube que incluso puso en dudas la disputa de la carrera. Las autoridades desaconsejaban cualquier actividad innecesaria y la contaminación te iba afectando a medida que pasaban las horas. Notabas como poco a poco la garganta te iba picando y costaba un poquito respirar. Nada traumático pero algo molesto.

Pero bueno sigo pensando que esta es una de las carreras que más me gustan. Empezamos a trabajar bien entrado el día y se prolonga la jornada hasta bien entrada la noche. El humor de la gente también es distendido y da a pie que incluso pilotos y jefes de prensa hagan algunas bromas y por ejemplo esta carrera nos hayamos hecho un selfie con Tabatha Valls, Carlos Sainz y Dani Clos.

En cuanto a la actividad en pista esta semana hubo sorpresa y Mercedes no dominó el fin de semana y fue Ferrari quien dio la sorpresa y se llevo la pole y la carrera. Vettel fue quien dio una nueva alegría al “caballino rampante”  llevándose la victoria.
La parte negativa fue la no competición por parte de Roberto Merhi a quien le sustituyó el americano Rossi quien vino con un maletín lleno de dólares que le permitió subirse al coche en Singapore y las carreras que se disputen en el continente americano. Al pobre Roberto se le quedó cara de circunstancias pero aún con la esperanza de que se pueda subir al monoplaza en alguna otra prueba.
Y referente a la actividad en pista fue destacable el asunto referente a los dos compañeros de Toro Rosso.
Ambos pilotos estaban luchando por adelantar a Grojean cuando a Verstapen le dieron la orden de dejar pasar a Carlos para ver si él era capaz de adelantarle y poder sumar los últimos puntos en disputa.  El piloto holandés se negó en rotundo a acatar las ordenes de equipo. Cosa que contrarió a Carlos pero de la que no quiso hacer más sangre.

Carlos esta demostrando ser un señor dentro y fuera de las pistas y se limitó a decir que a él cuando le han dado una orden de equipo siempre la a acatado. Un enorme gesto que también le honra a Carlos es una situación que pude vivir en primera persona es como casi una hora después de terminada la carrera Carlos se dirigió al garaje en el que los mecánicos ya estaban desmontando apresuradamente para irse a Japón y fue saludando a todos y cada uno de ellos dándoles la mano y las gracias por el enorme trabajo realizado. Siempre he escuchado que “de bien nacidos es ser agradecido” y Carlos ha demostrado que además de gran piloto es una grandísima persona.

Next stop Suzuka, Japan.

martes, 8 de septiembre de 2015

GP ITALIA 4-6 SEPTIEMBRE 2015



Última carrera en el continente europeo y nuevo paseo de Lewis Hamilton y de su equipo Mercedes en una carrera sin demasiados contratiempos para el piloto inglés. No hubo mucho que destacar en carrera, salvo el problema en la salida de Raikonen, la rotura de motor de Rosberg, un nuevo abandono de Alonso a pocas vueltas del final, y una serie de contratiempos más que ponen casi casi en bandeja el título de campeón del mundo nuevamente para el británico.
Y eso que una vez finalizada la carrera hubo un momento de incertidumbre en el que sobrevoló en el ambiente una nueva maniobra ajena a lo deportivo por el que querían quitarle la victoria a Lewis, para que el campeonato no se quedase sin emoción. Al parecer finalmente reinó la cordura y pese a más de dos horas de incertidumbre y reuniones en los despachos de la FIA no hubo sanción y a no ser que ocurra una catástrofe el campeonato está prácticamente sentenciado.
De aquí al final solo queda saber cuando habrá campeón, seguir atentamente la trayectoria de Carlos Sainz para ver si definitivamente a desaparecido su mala fortuna y sigue optando a ser el rookie del año, ver si Ferrari sigue acercándose a los Mercedes de cara a la temporada que viene y respecto a los McLaren ver si las promesas se cumplen y a finales de año nos dan alguna sorpresa y podemos verles en la lucha de cara al año que viene. Ahh y el calendario de la temporada que viene. Aún no hemos terminado este y ya esta prácticamente todo el mundo preparando el próximo. Ya ha surgido un calendario de 2016 en el que la temporada comienza un poco más tarde, la primera semana de abril, y termina a mediados de diciembre. Veremos en que queda todo esto.

En lo que a nosotros se refiera la verdad es que todo sigue más o menos tranquilo y eso que esta semana el personal estaba un poco más nervioso de lo habitual, pero la sangre no ha llegado al rio y hemos vuelto a concluir un nuevo GP más, ya me queda menos para llegar a los 100 ;-)

Esta semana para mi fue un poco más corta de lo habitual. En vez de viajar el martes lo hice el miércoles y ese día se notó. Entre el miércoles, jueves y viernes hubo que preparar todo el operativo de esta semana y la verdad es que ya sale como hacer churros, va todo muy fluido. Ya todos los involucrados tenemos claros nuestros cometidos y en mi caso mi gran aliado es el teléfono. Gracias al móvil consigo cerrar más rápidamente los asuntos y puedo estar un poco más calmado.
Y eso que sigo sin frecuentar mucho el paddock últimamente y ya me han dicho unos cuantos que hacía mucho que no nos veíamos. Y eso que mis compañeros no hacen más que decirme que “padoqueo” mucho. Se tendrán que poner de acuerdo unos y otros. Pero lo cierto es que cada vez paso menos tiempo en el paddock socializando.

Y como destacable esta semana ha sido la del “pesebreo”. Tradicionalmente el GP de Italia es donde se reparten una serie de libros de análisis técnicos y de datos históricos de la F1, así que tocaba aumentar la colección y eso que cada vez hay más restricciones, pero bueno conseguí ambos ejemplares.
Además gracias a la ayuda de nuestro compañero de El País, Oriol, he conseguido un par de regalitos de Alpinestar. Había pedido sus gestiones para conseguir un producto y me consiguió dos cosas distintas que superaban con creces lo que le había solicitado, así que la alegría fue aún mayor.
Además en la maleta hubo que hacer sitio para algunos productos gastronómicos italianos que también son clásicos en este viaje, y alguna que otra cosilla más.
Menos mal que traía la maleta medio vacía y a la vuelta a entrado todo.

También ha sido enriquecedor algunas conversaciones en las que he estado este fin de semana. Charlas en las que he aprendido multitud de cosas de las carreras y de lo que no conocemos los espectadores normales que se mueve alrededor del mundo del motor, algunos cotilleos, antiguas historias, personajes celebres y sobre todo cosas de mecánica o ingeniería que explicadas convenientemente te hacen entender un montón de cosas que parecen circunstanciales pero que en realidad no lo son tanto. No hay nada como tener buenos profesores para aprender mucho, rápido y bien.  Todo esto teórico, a final de año espero ponerlo en práctica sobre el asfalto ya que me han prometido una serie de clases para aprender a ir rápido y seguro con un coche.

Es lo que tiene estar rodeado de un equipo tan grande y tan variopinto, que si tienes interés esta aventura puede ser muy enriquecedora profesional y personalmente.

Ahora de vuelta ya de Italia unos días en casa para poner las cosas en orden, descansar y concienciarnos del próximo viaje que va a ser lejano y largo.
Nos vamos a un GP de lo más especial, uno de mis favoritos, Singapore . Y de allí seguidos a Japón que si ya de por si es diferente por la peculiaridad japonesa este año supongo lo será más por las circunstancias ocurridas el año pasado. Veremos que actos tienen preparados. Y como no, después de la carrera unos días a visitar una ciudad muy interesante, Tokyo. Cada vez que he ido a Japón me he quedado unos días en la ciudad, una ciudad muy bulliciosa pero que a mi me recarga de energía y me reconcilia con el ser humano.

De momento ahora toca descansar.

martes, 25 de agosto de 2015

GP BELGICA 21-23 AGO




Tras el parón veraniego todos volvíamos con más o menos ganas a las carreras. Algunos habíamos hecho un precalentamiento yendo a la Rep. Checa a Brno a las carreras de MotoGP, invitados por nuestro jefe Ernest Riveras. Vimos otro campeonato distinto al nuestro en todos los sentidos con sus pros y sus contras que nos sirvió para corroborar algunas cosas que ya nos habían dicho. Además en mi caso pude saludar a unos cuantos conocidos que están trabajando allí. Me volvió a servir para darme cuenta lo pequeño que es el mundillo en el que nos movemos. Hoy estas aquí y mañana puedes estar en otro sitio pero casi seguro que conocerás a alguien. Fue curioso como yendo paseando por el vial de servicios del circuito me encontré con una chica que trabajó anteriormente en Red Bull y que ahora pertenecía a una escudería de Moto 2. Lo dicho el mundo es muy  pequeño.

Ya en Bélgica esta semana fue todo más o menos tranquilo. Se notaba que la gente venía relajada de las vacaciones y todo fluyó con cierta calma.

Como siempre para mi uno de los días más complicados fue el martes ya que me tuve que pegar un madrugón considerable y al aterrizar en Bruselas coger un coche para hacer un trayecto de casi dos horas hasta llegar al circuito. A eso había que sumarle el frio que hacía ese día y que además nuestro camión-set reventó una de las rudas a poco más de cien kilómetros para llegar, lo que hizo que el día se extendiese un poco más de la cuenta.
Una vez terminado tuve que hacer un tramo de rallies para llegar hasta nuestro hotel. En la zona hay tan poca infraestructura hotelera que en nuestro caso teníamos el hotel en un pueblo a 40km Vielsam donde para llegar tienes un camino largo y otro en el que el trayecto es la mitad de tiempo pero te obliga a ir por unos caminos dignos del Rally 1000 lagos de Finlandia.
En Vielsam el equipo estaba divido en dos hoteles ya que no entrabamos todos en un único hotel. En mi caso en un hotel de lo más “chic” regentado por un matrimonio. Además el hotel posee un restaurante dirigido por el dueño del hotel que posee una estrella Michelin. Lástima que en las épocas en las que nosotros vamos esta cerrado el restaurante. Pero una muestra del buen hacer son los excelentes desayunos que nos preparaba diariamente. Un buen sitio para ir con tu pareja a conocer la zona de las Ardenas belgas.

El resto de días fueron más o menos tranquilos. Los primeros de reencuentro con otra gente del paddock con el típico comentario de las vacaciones y el deseo casi unánime de terminar la temporada europea y volver a la zona de Asia.
El miércoles acompañe a nuestra redactora Silvia y a Guille a hacer un reportaje con Roberto Merhi en el antiguo trazado de Spa- Francochamps. Un circuito de mas de 14km de longitud y que es parte del actual y de carreteras hoy abiertas al tráfico que comunican los distintos pueblos de los alrededores. Fue un repor divertido en el que además de conocer el antiguo circuito pudimos disfrutar en primera persona de la experiencia de viajar con un piloto de coches que incluso un turismo es capaz de parecer en bólido, ya que hacía cosas que parecían imposibles. A mi que me gusta la sensación de velocidad disfrute como en algunas curvas entrabamos completamente de lado, apurando los pianos al máximo y haciendo unas apuradas de frenada increíbles, y todo con un utilitario además automático. Ya puedo decir que he ido rápido con un piloto de F1.

La temporada europea va llegando al final y eso nos hace darnos cuenta que el año también se va consumiendo. Ahora viene una época complicada con un montón de vuelos largos y algún doblete incluso triplete que nos vamos a hacer, por lo que tenemos que cargar fuerzas. Además ya la gente empieza a preocuparse de cara al año que viene, teles como RTL que han renovado su contrato, otras como A3 que lo dejan, otros broadcasters que ya anuncian cambios en sus estructuras, total un montón de compañeros que empezamos a definir nuestro futuro. Implantaciones nuevas que quieren hacer para darle un valor añadido a las retransmisiones…. Una cantidad enorme de dudas que únicamente el tiempo nos las resolverá.

De momento la próxima parada será Italia, cuna de la velocidad donde veremos otra carrera esperemos que más entretenida que la última.

Semana donde uno de nuestros pilotos, Carlos Sainz, cumplirá años y que supongo que pedirá de regalo un poco más de fiabilidad para su coche y poder seguir demostrando el buen comienzo de temporada que nos brindó.

Hablando de cumpleaños, esta pasada semana fue el de uno de nuestros cámaras RF, Troyano famoso en el mundo entero ;-) y a quien le hicimos un pequeño detallito en una comida con la complicidad de la gente de la Energy Station de Red Bull quienes nos dejaron una vela para que la pudiese soplar.


miércoles, 29 de julio de 2015

GP HUNGRÍA 24-26 JUL 2015


Última carrera antes del parón de vacaciones y se puede decir sin lugar a dudas que ha sido la mejor carrera o al menos la más emocionante de los últimos años. Gran victoria de Sebastian Vettel que dominó de principio a fin la carrera con una impresionante salida en la que superó a los hasta entonces intocables Mercedes.
Carrera de lo más entretenida con un montón de vicisitudes ocurridas, con accidentes espectaculares, safety cars, sanciones, fallos mecánicos etc etc. También destacable el quinto puesto del McLaren de Alonso quien con un buen ritmo de carrera y todos los incidentes ocurridos consiguió terminar en una buena posición.

Esperemos que las próximas carreras sean igual de entretenidas y la afición a la F1 vuelva a engancharse a las carreras.

Por nuestra parte también fue una semana entretenida, por primera vez salíamos por la plataforma de Canal +. Después de la fusión entre Movistar y Canal + se ha formado Movistar Plus, donde está integrado nuestro canal.

De ahí los lógicos nervios ya que salir en dos plataformas a la vez tiene su dificultad y además porque el número de espectadores se multiplicaba.

La primera dificultad con la que nos encontramos fueron las altísimas temperaturas con las que nos encontramos en Budapest.

No recordábamos nadie tanto calor en la ciudad lo que complicó nuestra labor ya que con tanto calor no todo funciona de igual manera y tenemos que amoldarnos a esta variable. Algunos funcionamos mejor con calor que otros pero al final conseguimos superar este hándicap que en ocasiones nos llevo a tener que improvisar muchas cosas sobre la marcha, cosa para lo que debemos tener un don especial porque conseguimos superar todos los problemas con cierta grado de satisfacción.

Dentro de nuestra programación para esta carrera teníamos una entrevista con Vettel, quien curiosamente ganó la carrera y otra con Mr E, que no es ni más ni menos que Ecclestone, el dueño absoluto de la competición.

Esta entrevista condicionó parte de nuestro dispositivo del viernes, pero quien no iba a modificar toda su estructura por una entrevista con este personaje tan particular, dueño y señor de todo el circo y que en cada entrevista que da deja al menos un titular importante. En nuestro caso nos dejó tres o cuatro perlas dignas de mención. Finalmente las dos horas de espera merecieron la pena.

Mientras tanto la vida en el paddock continuaba y todo el mundo seguía desempeñando su labor. Como curiosidad estas dos imágenes en las que vemos como los miembros del equipo Williams transportan el valor más preciado de un equipo, el motor de su monoplaza. Este motor Mercedes sería uno de los que propulsaron el monoplaza británico esta carrera.

Y otra curiosidad; la de todos los mecánicos de todas las escuderías esperando a que se cumplan las ocho en punto de la mañana para entrar a trabajar y no romper el toque de queda. 

Yo llegaba tan dormido al circuito que no me di cuenta y me puse a la cola esperando la entrada al circuito, pero cuando empecé a ver caras de extrañeza de algunos mecánicos y recordé que era muy temprano caí en el detalle de la hora que era y como nosotros no tenemos toque de queda entré a currar, que el día era de los largos.

El resto de semana transcurrió con cierta normalidad aunque también tuvimos ciertos acontecimientos destacables como algún cumpleaños, alguna cena interesante, muchos encuentros espontáneos preguntándonos por nuestras vacaciones en este parón.  Y sobre todo una despedida.
Esta carrera dejaba el circo de la Formula 1 un gran personaje y gran amigo. Alvarito cámara de Antena 3 ponía punto y final a su andadura por la F1 tras ocho temporadas recorriendo circuitos, aeropuertos y países. Un gran tipo con el que personalmente he vivido un montón de aventuras y experiencias y que emprende una nueva aventura en otro sitio. Le deseo todo lo mejor en esta nueva aventura y como en algún momento leerás estas líneas te recuerdo que tenemos pendiente una cena donde recordar todas las anécdotas que hemos vivido juntos y sobre todo hacer una cosa que hemos hecho mucho juntos, reírnos.

Ahora unos cuantos días de descanso, en el que cargar pilas de cara al final de temporada que se presume duro con un montón de viajes, y nuevos desplazamientos asiáticos y americanos que nos darán la vuelta al cuerpo en unas cuantas ocasiones.
Lo mejor para estos días es olvidarse un poco de las carreras, tener el teléfono un poco al margen y mucho sol, mucha playa y una muy buena alimentación para estos días.

Así que a descansar toca….