martes, 7 de julio de 2015

SILVERSTONE 3-5 JULIO 2015

Con este Gran premio llegamos casi a mitad de temporada y todos empezamos a notar la necesidad de vacaciones. Ya se empiezan a escuchar los comentarios para el parón de agosto, y eso que con motivo de la cancelación del GP de Alemania ahora disponemos de dos semanas “relativamente” tranquilas antes de irnos a Hungría y hacer el break de agosto, días donde absolutamente todos vamos a desconectar.

De momento estos pasados días en Silverstone todo fue más o menos rodado, también se nota que el producto que ofrecemos ya está más rodado y todo el mundo sabe que es lo que tiene que hacer, aunque haya ciertos eslabones que tienen que mejorar.

Mi primer día en UK se saldó con un cabreo monumental por culpa de una tarjetita de nuestro camión-set que no aparecía y que demoró toda la logística de entrada al circuito durante más de cinco horas. Hubo un momento que incluso pensé que en esta ocasión la batalla con Nigel estaba perdida y que se iban a tener que dar la vuelta, pero al final imperó la lógica conseguimos entrar.

Me había tomado un café a las cuatro de la mañana en Eibar y hasta las diez de la noche no pude volver a meter nada en el cuerpo, lo que añadido a la migraña que me atacó ese día y el stress de la situación hizo que mi cuerpo se resintiese y terminase la jornada en un estado bastante malo. Con lo que lo mejor que podía hacer era meterme en la cama y esperar que el día siguiente fuese mejor.

Ya el miércoles mi dolor de cabeza aún pedía un poco de relax, pero había que terminar de organizar el resto de la semana. Así que me puse temprano a ello para dejarlo todo preparado y que el resto de semana fuese tranquila, como finalmente fue.

Esta semana estaba todo muy tranquilo, cosa que agradecimos todos, y eso a pesar de que la organización de este GP tuviese cosas que no estaban del todo bien y que nos encontrásemos dificultades no habituales. En todos los departamentos hacían los mismos comentarios pero nadie se atrevió a levantar la voz.

Así pasaron los días viajando entre nuestro hotel en Milton Keynes y el circuito, trayectos de lo mas entretenidos teniendo en cuenta que se conduce por el lado contrario, con un coche con cambio manual, así que la palanca de cambios está en la izquierda, y con dudas cada vez que llegas a una rotonda. Las primeras veces tienes que pensar, y mucho e incluso a mi me ha pasado en alguna ocasión que he tenido que esperar a que pasase algún coche para estar seguro que no me metía en sentido contrario. Eso sí, este año no he recogido ninguna margarita como decía mi compañero Rober.

Todos los días salíamos bien tempranito de nuestro hotel, y llegábamos bien entrada la tarde, con lo cual no pisábamos el hotel más que para ducharnos y dormir algo. 


En los alrededores de nuestro hotel al menos había varios sitios donde poder cenar variado, cada día podías elegir un tipo de cocina. Algunos de ellos utilizaban unas estrategias de marketing de lo más curiosas.

 
Ahora ya una vez terminado el Gran Premio solo tocaba regresar a casa y aprovechar unos días para descansar y poco a poco empezar a preparar el siguiente GP antes del parón de verano. Gran Premio que para nosotros en Movistar va a ser bastante diferente. Todavía no sé muy bien como nos va a afectar, pero lo que tengo claro es que con todos los repors que tenemos previstos va a ser un poco estresante. Eso sí a partir de la próxima carrera va a tomar más peso aún si cabe nuestro slogan en Movistar TV, “La Fórmula 1 como nunca antes la habías visto”.

jueves, 25 de junio de 2015

AUSTRIA 19-21 JUNIO 2015


Segunda visita a Austria, ese pequeño y discreto país que se encuentra en el centro de Europa y del que como me comentaba Carlos Castella un día, prácticamente nadie sabemos nada. Ciertamente es un lugar muy interesante, con una frondosa vegetación y en el que prácticamente nunca sucede nada.
Un lugar muy típico centro europeo, donde todo esta perfectamente organizado y protocolorizado. Un sitio que invita a la calma, al bienestar. La verdad es un sitio al que acudir en busca de tranquilidad.
Pero para romper esa tranquilidad llegaba por segundo año consecutivo hasta la localidad de Spielberg, a unos 80kms de la algo más famosa Graz donde nosotros teníamos nuestra base para este gran premio.
En mi caso volaba de Bilbao a Munich y de allí a Graz. Un viaje muy cómodo y sin sobresaltos como corresponde a una aerolínea alemana (LH).
Una vez aterrizado el tiempo era bastante lluvioso así que cogí el coche y me dirigí al circuito ya que había que ubicar nuestro camión estudio. Un trayecto que habitualmente lleva poco más de una hora, pero que por la climatología me costo algo más del doble. Así que con paciencia y con muchísima hambre, me había levantado a las 04am y eran casi las 15pm, fui a desempeñar la labor del día.
Sorprendentemente en esta ocasión fue todo bastante fluido, así que cuando la cosa empezó a estar más o menos clara me baje al pueblo de Knittelfeld a comer algo a un sitio que ya conocía del año anterior.
Ya bien entrada la tarde y después de adelantar algo de trabajo del día anterior volví a Graz, había que hacer el check in en el hotel y salir a cenar, con el recuerdo de que todos los establecimientos cerraban muy temprano y corría el riesgo de quedarme sin cenar, así que rápidamente hacia el hotel. Una vez allí volví a darme cuenta que estábamos en un lugar especial.
Por la mañana a la hora de coger el coche llegué a la oficina de alquiler y el procedimiento fue muy sencillo. Les dije que tenía una reserva y les deje encima del mostrado mi identificación y mi carné de conducir. La chica que me atendió se extrañó al ver que tenía una reserva de un día y que al día siguiente volvía a coger otro coche. Me preguntó cual era el motivo, le explique que necesitaba poner un segundo conductor para el coche y nos habían dicho que como tenía que estar presente a la hora de la recogida lo habíamos hecho de esa manera, dividiendo la reserva en dos. Enseguida lo entendió y me dijo que si quería podía coger ese coche y poner el segundo conductor al día siguiente cuando llegase sin necesidad de cambiar el contrato ni de vehiculo. Sorprendente cuando en otros lugares casi te piden una muestra de sangre para poder hacer el alquiler. Le dije que adelante y me dio directamente la llave del coche. Ni me cogió la identificación ni el carné de conducir ni nada de nada. Todo extrañamente sencillo.
A la hora de hacer el check in en el hotel más de lo mismo. Llegué, les dije que tenía una reserva a mi nombre y enseguida me dieron la habitación que ya estaba preparada y únicamente me hicieron firmar un papel de entrada. En esta ocasión tampoco me pidieron identificativo alguno.
Da gusto cuando te encuentras cansado y todos estos procedimientos van así de ágiles.
Llegué a la habitación y después de dejar las maletas y lavarme la cara me fui directamente a cenar, eran cerca de las 21h y corría el altísimo riesgo de quedarme sin cenar, así que me bajé al centro a buscar algo para cenar rápidamente y poder meterme en la cama.
Fue relativamente sencillo cenar, tiré de clásico currywurst y napolitana de chocolate y a dormir.
Cuando volvía hacia el hotel me resultó curioso un paso de cebra que había en el centro. Otra vez el método austriaco. Todo perfectamente organizado para que no haya dudas y todo fluya perfectamente.
Insisto es un país en el que se dejan pocas cosas al azar y que para la mentalidad mediterránea puede llegar a ser aburrido, pero al menos es sorprendente.
Un hecho curioso sucedió el sábado que me hizo ver hasta que punto somos tan diferentes. Estaba por el paddock haciendo alguna gestión cuando me dijeron que había habido un atentado en Graz. Al principio pensé que me estaban tomando el pelo, en un sitio tan organizado no te esperas algo así, y cuando me dijeron que era cierto buscamos noticias en prensa y efectivamente. Un loco había empotrado el coche contra una multitud que estaba viendo un acto en la plaza central de Graz, a esa misma plaza donde yo solía acudir cada noche a cenar, y después salió del coche y con un cuchillo empezó a asestar puñaladas a la gente. Una locura.
 Esa noche habíamos quedado unos cuantos para cenar y camino del restaurante pasamos por la plaza. Había un silencio sepulcral. Había una enorme cantidad de gente concentrada reprochando el atentado pero con un respeto enorme. La plaza cerrada, con algo más de presencia policial que otros días el tráfico cerrado, pero todo muy sobrio, muy natural.
En ciertas esquinas de la plaza habían depositado velas para recordar a las victimas y como símbolo de respeto. La verdad es que imponía respeto.
 
En cuanto al resto de semana en el circuito, la verdad es que ha sido una de las más calmadas que recuerdo. Muy pocos sobresaltos y al tenerlo todo más o menos organizado con anterioridad había poco margen a la improvisación.
Uno de los actos más destacados fue el paseo-entrevista que nos concedió Fernando Alonso el jueves.
Una entrevista de casi media hora en la que nos hizo un brevísimo recorrido por su historia en la F1. Una cosa bastante interesante.
Luego en lo que en actividad en pista se refiere, la verdad es que ninguna sorpresa. Como siempre los Mercedes marcando la pauta y el resto intentando pelear por ser terceros. Un susto destacable fue lo ocurrido nada más comenzar la carrera cuando a las pocas vueltas un accidente hizo que el McLaren de Alonso se subiese literalmente al Ferrari de Kimi. A posteriori y visto a cámara lenta te das cuenta que efectivamente esta gente se juega la vida en cada carrera, por lo que el respeto ante ellos es máximo.
Y así concluía un muy tranquilo GP de Austria. El lunes muy muy tempranito volvía a casa. Después de trece años tenía la oportunidad de celebrar mi cumpleaños en casa. Siempre me toca estar en algún evento muy lejos de mi casa así que esta vez al ver que podía regresar a casa y hacer una pequeña celebración el madrugón no costó tanto.
Un detalle fue el de la tripulación del vuelo de Lufthansa que me llevaba a casa. Me dejaron una felicitación y un regalito al ver que era mi cumpleaños. Esos pequeños detalles son los que marcan la diferencia.
Y así volvía a casa, cuando además me encuentro con la sorpresa de encontrarme en Alemania con un compañero y amigo, Juan Cruz, que volvía de San Marino de hacer Superbikes. Tarde o temprano tenía que pasar que los miembros del club “isotermos por el mundo” nos encontrásemos en algún aeropuerto del mundo. Es más fácil que nos encontremos en algún aeropuerto perdido del globo que en casa y eso que todos los miembros del grupo vivimos a menos de 80km unos de otros. Únicamente nos vemos en una comida que organizamos allá por diciembre cuando las temporadas de coches y motos han finalizado.
Ahora estos día a descansar en casa y a preparar el siguiente GP en Silverstone, una de las cunas del automovilismo y el sitio con los aficionados más entendidos.

martes, 9 de junio de 2015

CANADA 5-7 JUNIO 2015


En plena temporada europea hacemos un break y damos un salto a Canada, a Montreal un lugar que merece muy mucho la pena.
Decíamos que estábamos deseando salir de Europa para que todo fuese un poco más sencillo y después de esta carrera lo reafirmamos. Y eso a pesar de que este GP desde luego no es uno de los más sencillos en cuanto a desarrollo del trabajo se refiere. Aquí la cuestión logística es un tanto complicada, pero el ambiente que lo rodea y la maravillosa ciudad que es Montreal hace que todos consideremos este como una de las carreras preferidas de la temporada.
El viaje no es excesivamente pesado, en mi caso la ida fue vía Amsterdam con una escala larga allí pero que mereció la pena. Luego el viaje sigo reafirmándome que KLM cada vez me gusta más para viajes largos. Los aviones son cómodos, la  tripulación amable, la comida muy buena, el espacio entre asientos suficiente. Vamos que pocas pegas se les puede poner.
Una vez aterrizado en Montreal el protocolo de todos los años. Sigo diciendo que esta gente es muy amable y en mi caso todos los años desean darme la bienvenida personalmente. Todos los años me toca pasar por la oficina de inmigración, el año pasado para preguntarme porque no había ido los dos años anteriores, y este año para preguntarme porque entraba con un pasaporte distinto. Eso si con mucha amabilidad.
Este año cambiábamos de hotel, en esta ocasión uno bien céntrico. En pleno downtown y de la zona de shopping y de ambiente, así que no nos podíamos quejar. De lo que vamos de temporada creo que es uno de los que más me ha gustado.
Con la diferencia horaria cuando fuimos a “cenar” ya era muy tarde para nuestros metabolismos; cenar allí a las 21h significa que para nuestro cuerpo son las 3am así que no sabes muy bien si pedirte una hamburguesa o un café con leche. Y en esta ocasión a mi cuerpo no le gustó demasiado la opción elegida y al día siguiente se estuvo tomando la venganza. Eso sí me acordé de un remedio de un amigo mio que me recomendó un jarabe que venden en USA y Canada; el Peptobipmol. Mano de santo. Fui a la farmacia compré un bote pequeño y con una sola toma mi estomago revivió. No hay nada como hacer caso a las recomendaciones de los buenos amigos.
Ya el miércoles en el circuito fue cuando tocó preparar todo lo necesario para el resto de la semana. Reuniones varias. Peticiones más o menos complejas, visitas a compañeros de equipos y teles y esta semana si ha habido un poco de “padokeo”. Últimamente solo visitaba el paddock por cuestiones puramente laborales, a pesar de que algunos de mis compañeros pensaban que estaba allí petardeando. Esta semana si, me ha dado tiempo a tomar algún café, alguna charla, muchas risas y alguna que otra foto que me han hecho. Algunos estaban con la pistola cargada para en cuanto me veían petardeando hacerme saber que me tenían vigilado. Todo desde las risas que se echan conmigo. Tienen una imagen mía bastante distorsionada de la realidad, pero si no fuese por esos momentos de pique sano que tenemos, esto sería muy duro así que más vale tomarse todo a broma y reírse. Unas veces toca que se rían de ti y otras veces te toca a ti reírte de ellos. Tengo que decir que tengo algunos muy buenos compañeros que hacen que la convivencia sea más sencilla.
Para esta semana teníamos varios set preparados, uno en el muro de los campeones, otro en el paddock y otro en el casino de Montreal. Un lugar ciertamente curioso. La primera vez que entré allí me resulto sorprendente. Ya el de Singapore me pareció sorprendente por su gran tamaño; este en cambio me sorprendió por la enorme cantidad de gente que hay dentro jugando. Es alucinante la de personas que había, y eso que no pude acceder a la zona de “grandes jugadores” que estaba restringida.
Tuve que hablar con el departamento de atención al cliente y con seguridad para solicitar los permisos pertinentes, y este año también me dieron todas las facilidades del mundo para poder hacer una parte de nuestro programa desde sus instalaciones.
Este viaje iba yo con el presentimiento de que algo iba a suceder que nos iba a complicar la existencia, pero no ha sido así. Todo se ha desarrollado más o menos dentro de la normalidad y nos ha dado tiempo a poder disfrutar de esta gran ciudad.
En mi caso me suele gustar dedicar un día a hacer compras, ya que suelen estar en rebajas y los precios son muy buenos así que todos los años algo suele caer.
Y otro día lo suelo dedicar a pasear, a perderme por la ciudad sin más objetivo que ver sitios y gente. Es una ciudad que merece mucho la pena. Este año he descubierto una nueva zona que no conocía en la parte alta Mont Royal, una zona un poco más alternativa y que me queda pendiente para años posteriores.
Una semana completa en la que nos ha dado tiempo a todo, incluso a algo que no habíamos hecho esta temporada; ir a la fiesta post-race.
Algunos de nuestro equipo aún no habían ido a ninguna de esas tan afamadas y por otra parte sobrevaloradas fiestas de después de las carreras.
Así que el domingo después de terminar y pegarnos una ducha, nos fuimos a cenar cerca de Notre Damme y después nos fuimos a la fiesta de The Code 20. Habíamos tenido que hacer gestiones previas para poder conseguir las ansiadas pulseritas que te dan acceso y allí que fuimos. Lo que allí pasó es digno de otro relato, pero para resumir mucho la fiesta podemos aplicar la frase de “lo que sucede en Montreal, se queda en Montreal”.
Además de gente normal allí había pilotos, gente de equipos, prensa, todos mezclados y en un tono muy distendido. En un garito que estaba bien y que tenia diferentes performances.
La verdad es que no puedo contar mucho de lo que pasó. Solo que al día siguiente cada uno se acordaba de unas cosas y no todos de lo mismo. Eso sí nos reímos muchísimo y los que nunca habían estado salieron ojipláticos y boquiabiertos.
Al día siguiente coger el avión a casa fue una odisea, algunos no saben muy bien como lo cogieron y otros hicimos el viaje desde antes de despegar hasta el aterrizaje dormidos.
Ahora aprovechando la escala en París aprovecho para escribir esto porque creo que voy a necesitar un par de días para recobrar las energías.
Próximo destino Austria, destino a priori tranquilito en el que espero podamos hacer una pequeña celebración.

viernes, 29 de mayo de 2015

MONACO 22-24 Mayo 2015


Otro año más llegábamos a la carrera del glamour, la carrera sin la que se no se entendería el campeonato del mundo de Fórmula 1. Una carrera para poder disfrutar como espectador bien en la tele o bien en alguna de las tribunas o aún mejor, alguna de las fiestas que se montan alrededor del gran premio.
Pero como siempre digo, para los que nos toca trabajar esta carrera tiene de todo menos glamour y muchísimo sufrimiento. Hay muy poco espacio, mucha gente, infraestructuras más bien justitas, este año además varias obras y un largo etcétera de inconvenientes que no voy a relatar.
Ya la dificultad primera llego con mi viaje, un gran madrugón y una ruta un tanto extraña que conseguí llegar gracias a un retraso en mi vuelo de enlace, sino hubiese tenido que hacer unas cuantas horas.
Al llegar a Niza cogí el coche de alquiler y fui al hotel, en un trayecto cortito de distancia pero que me costó casi hora y media gracias a que llevaba navegador y en vez de guiarme, me llevó de turismo por las calles de Niza.  Al menos al llegar al hotel la cosa mejoró un poco porque conociendo la zona el hotel de este año era más que digno. Un hotel pequeñito sin grandes lujos pero que para lo que nosotros utilizamos los hoteles la verdad es que estaba bastante bien y además bien comunicado con el circuito, en una media hora podíamos llegar.
Una vez realizado el habitual protocolo me dirigí a Mónaco, había quedado con la gente del set después de comer. Venían de Le Mans y tenían un largo recorrido así que habían calculado que después de comer llegarían.
Mientras tanto ya había realizado las gestiones oportunas para poder aparcarlo en un sitio que como siempre aquí, escaseaba y en el que más que aparcarlo había que encajarlo.
Con lo que no contaba era con que se iban a demorar mucho más de lo previsto y nuestro studio llegó con más de cinco horas de retraso con el consiguiente cabreo de todas las partes implicadas en la logística. Me cayeron unas cuantas broncas por no cumplir lo establecido, y una vez que llegaron me tocó convencer que nos dejasen entrar en el TvCompound ya que no quedaba más que una persona y justo en ese momento se iba, así que me tocó rogarle que nos dejase instalarnos.
Fue como una operación quirúrgica, con todo medido al milímetro. Finalmente conseguimos montarlo aunque para ello tuvimos que pedir algún favor a la gente de Canal+ FR que tuvieron que desmontar parte de su UM para poder desplegar la nuestra.
El resultado final es este. Todo encajonado y con precisión milimétrica.

Como es habitual en Europa, el resto de gente llegó al día siguiente. Les esperé en el hotel para luego dirigirnos todos juntos al circuito, donde comimos en otro de los clásicos monegascos el “sport and stars bar” un sitio que es casi parada obligatoria un día de circuito y al que había que llevar a los nuevos.
Luego toda la parafernalia habitual, con la excepcionalidad que aún era martes ya que en Mónaco al no haber actividad de Formula 1 los viernes, se adelantan las cosas un día. Día que al final de la semana se nota y pesa un poquito.
Y el resto de semana la verdad es que fue bastante habitual, no hubo cosas excesivamente extrañas. El miércoles tuvimos visitas a nuestro plató de varios pilotos de la Porsche Supercup y la GP2, otro día nos volvió a visitar Gerhard Berger, Carlos Sainz etc etc.
También tuvimos que buscar localizaciones para alguna entrevista en la energy station de Red Bull, donde un día teníamos un sitio reservado, pero resultó que al día siguiente se nos adelantaron y tuvimos que tirar un poco de improvisación.
Semana sin excesivos sobresaltos para nuestros espectadores, que por los comentarios de twitter disfrutaron de nuestros programas.
Programas que requieren de un enorme esfuerzo humano tanto desplazados a los circuitos como la gente que se queda trabajando en Madrid. Una enorme cantidad de gente que no se ve como trabajan, pero que sin el esfuerzo de todos no sería posible. Todos tenemos que remar en la misma dirección para que el resultado sea el adecuado, en caso contrario las dificultades aumentan. Pero gracias al esfuerzo de este grandísimo equipo humano conseguimos que se vea “la F1 como nunca antes la habías visto”
Finalmente superamos todos los obstáculos que nos fuimos encontrando por el camino y volvimos a salir victoriosos.
Ya solo tocaba volver a casa, que parecía cosa sencilla pero que no fue así.
Una parte del equipo volábamos el lunes por la tarde cada uno a nuestro destino. Como ya en ocasiones anteriores sabíamos que los vuelos de vuelta suelen estar completos hicimos el check in previo para asegurarnos nuestro asiento y que solo fuese llegar al aeropuerto y dejar la maleta.
Todo parecía ir bien hasta que empezaron los problemas. Del grupo de Madrid consiguieron facturar todos excepto Dani, nuestro grafista. No sabemos porque de todo el grupo fue al único al que dejaron en lista de espera por overbooking, así que nos toco volver a pelear con la compañía aérea para tratar de encontrar una solución. Después de llevar una semana fuera trabajando lo que menos te apetece es quedarte tirado un día mas. Hubo más casos de overbooking de compañeros de otras teles. Al final nosotros conseguimos reubicarle en otro vuelo que salía un poco más tarde. No tuvieron tanta suerte otros compañeros que se quedaron tirados en Niza y quien perdió su conexión a otro continente.
Pero para mi lo peor aún estaba por llegar. Mi vuelo acumulaba cincuenta minutos de retraso, y mi tiempo de transito entre vuelos era de poco mas de una hora así que veía como mis posibilidades de quedarme tirado en el enlace aumentaban a pasos enormes.
Cuando monté en el avión se lo comenté a una tripulante de cabina, diciéndole que como iba muy pillado podían hacer que alguien me esperase en la pasarela y me llevase corriendo a mi siguiente vuelo. Parecía que lo había entendido y que iba a hacer algo al respecto, pero el vuelo avanzaba y no daba señales de vida, así que cerquita de destino le pregunte sobre mi situación a la sobrecargo del vuelo, a lo que me respondió que no sabía de que le estaba hablando. Empezaba a cabrearme, se lo conté a ella de nuevo y me dijo que vería que se podía hacer pero que ya era demasiado tarde, a lo que le respondí que yo ya había avisado nada mas embarcar. Pasó un rato y me dijo que cuando aterrizase habría alguien de personal de tierra esperándome para decirme que hacer. Mis esperanzas de coger el vuelo volvían a subir.
Aterrizamos y salí corriendo y cuando vi a alguien que preguntaba por el pasajero con destino Bilbao me identifique. Fue entonces cuando me dijo que esperase que mi vuelo ya había salido (faltaban aún quince minutos para despegar según el horario previsto) y que vería que solución buscábamos. Ahí fue cuando ya me empecé a cabrear.  Me llevaron al mostrador de tránsitos donde no me dieron ninguna solución ni tan siquiera lo intentaron. Se limitaron a seguir el protocolo y decirme que me ponían un hotel y que al día siguiente buscarían una solución. Fue ahí cuando ya explote y le dije que quería una solución inmediata, que yo ya les había propuesto soluciones pero que no habían hecho nada al respecto. Les dije que quería hablar con un supervisor, a lo que me contesta que iba a tardar un poco. Cuando ya había pasado una hora fue cuando empecé a actuar en modo broncas. Le pedí identificarse, lo que no quiso hacer y entonces fue cuando le devolví su voucher y le dije que iba a buscar otra solución yo por mi cuenta y que tendrían noticias mías.
Cuando ya estaba saliendo misteriosamente apareció una chica que me preguntó si me podía ayudar. Le dije si ella era la supervisora porque quería poner una queja formal y me dijo que no, pero que le explicase que estaba sucediendo. Me vio notablemente cabreado y después de aguantar mi retahíla me dijo que esperase un momento que iba a intentar darme una solución satisfactoria. Lo que ya no tenía vuelta atrás era hacer noche en Lisboa. Pero lo que no quería era ir a la mañana siguiente al aeropuerto y empezar a buscar una solución de cómo salir de allí. En ese intervalo apareció otro tío, grande como un armario, para ver que me pasaba se lo volví a explicar haciéndole notar mi malestar y que pese a su envergadura no me iba a callar. Le dije a ver si era el supervisor y como me dijo que no, le dije que no tenia nada más que hablar con él. Volvió a aparecer la chica de antes y ya venía con un papelito con mi salida de Portugal para el día siguiente. Le dije que no era la mejor solución pero que la aceptaba haciéndole saber que si me hubiesen hecho caso desde el principio no hubiésemos tenido estos problemas. La pobre chica tuvo que aguantarme pese a que ella no tenía la culpa y encima era la única que me había dado una solución. Como en la mayoría de los casos suelen pagar justos por pecadores, le hice saber que gracias a la incompetencia de su compañero ella se había tenido que comer ese marrón. Parece que lo encajó bien y al menos no perdió la sonrisa en ningún momento y me escuchó. Supongo que una vez que me fui diría que con semejante borde le había tocado tratar.
Total que todo se demoró en exceso, me tocó recoger mi maleta porque volaba con otra compañía, al principio ningún taxi me quería llevar, en el hotel no eran precisamente los más espabilados los que pillé en el turno de noche, mi cena consistió en un sándwich de pan duro.
Total que cuando mi esperanza estaba en llegar a casa el lunes por la noche, finalmente y gracias al despropósito de la TAP portuguesa llegué a mi casa el martes por la tarde después de recorrer 4.000kms para llegar de Niza a Eibar.
Últimamente he escuchado por el paddock la frase de “ a ver cuando volvemos a salir de Europa porque todo es más sencillo” y creo que me he unido a esa afirmación. Pese a estar mas lejos todo resulta más sencillo (entre comillas esto claro). Y como estás más lejos parece que te cuesta volver mas a casa y los viajes son más pesados, pero en vista de los últimos acontecimientos casi he de decir que tardo menos en volver de Canadá o de Bahrain  que desde cualquier ciudad europea.
Ahora unos días de descanso en casa y a coger fuerzas para el siguiente destino, Montreal donde hay variedad de sensaciones, una ciudad extraordinaria con un circuito repleto de dificultades, pero como ya sabemos a lo que nos enfrentamos es cuestión de ir bien cargado de paciencia. Además tengo la intuición de que algo bueno va a pasar….

martes, 12 de mayo de 2015

BARCELONA 8-10 Mayo 2015



Después de dos semanas de relax volvíamos por fin a las carreras y lo hacíamos volviendo a Europa, cosa que todos estábamos deseando, aunque una vez transcurrían los días algunos íbamos echando de menos las carreras de fuera de Europa, más que nada por los horarios y porque no hay tantísima gente en las zonas de trabajo como sucede en este GP de España o en el próximo en Mónaco. Comentaba estos días que creo que esta semana ha sido la que he terminado más cansado en las cuatro temporadas que llevo en la F1.
Mi primer día de trabajo fue el martes con su consecuente madrugón para poder coger un avión que me llevase a Barcelona y de ahí coger el coche y al circuito donde al llegar ya tenía la primera reunión del día.
Había que hablar con el responsable de FOM para ver donde ubicábamos nuestro camión set. Este año estrenábamos nuevo studio un poco más grande que el del año pasado y eso dificultaba un poco la cosa ya que los TVCompound por lo general no son grandes áreas y hay que ubicar muchas caracolas, unidades móviles, transportables etc etc.

Así que al llegar consensué el sitio primero con FOM y luego con el Host que en esta ocasión era Mediapro. Todo parecía atado y bien atado hasta que llegó el vehículo y después de un muy buen rato largo conseguimos aparcarlo. Cuando fui a por el OK del responsable dijo algo que ya preveía yo, que esa posición no le convencía y que había que buscar alguna alternativa, porque no solo estábamos nosotros, sino que el canal Latin America F1 también traía un set con lo cual se complicaba.
Así que empezó la improvisación buscando un sitio que fuese valido para todas las partes. Y aquí es cuando comenzó el problema. La gente de Mediapro hasta entonces se había lavado las manos del asunto, pero cuando vieron que el espacio se reducía y uno de los dos sets se iba a ver perjudicado empezaron a priorizar el de Latin F1 ya que pertenecen al grupo. Haciendo algo que no esta del todo bien que es mantener reuniones en catalán con la finalidad de que no me enterase que estaba pasando. Al principio te haces el tonto, pero cuando ves que te la quieren colar sueltas alguna frase que les descoloca haciéndoles ver que entiendes lo que están diciendo y empiezan las asperezas.
Al final dejas de hacerte el tonto y te pones serio a defender tu posición y buscar lo que es bueno para ti ya que ves que el consenso no es viable. Costó un rato pero al final también gracias a la colaboración de FOM conseguí un sitio que para nuestros intereses era bueno. Alguno volvió a soltar la ya clásica frase de “vaya mala hostia se gasta el vasco”.  La verdad es que un poco sí.


Las vistas eran bastante buenas.

Ya era bien entrada la tarde así que tocaba ir al hotel a descansar. íbamos a un hotel nuevo que yo no conocía así que mi sorpresa fue cuando la decoración del mismo no era al uso. Recordaba más a un hostel europeo que a un hotel. La verdad es que era curioso.

Cuando llegué al pasillo de mi habitación aluciné incluso un poco más ya que la decoración era un tanto extraña y parecía más un garito de copas de noche que un hotel. Incluso daba un poco de miedo, ya que había un ojo que te miraba  y daba un poco de mal rollo. Alguna noche incluso nos dio un pequeño susto. ;-)


Al final hay que decir que a pesar de ser un tanto atípico y alguna pequeña circunstancia con el personal del hotel el balance es bueno. Supongo que volveremos.
Al día siguiente después de ir a recoger a parte del equipo a Sants, volvimos al circuito a empezar a preparar el operativo del fin de semana.
Una de las cosas que hicimos fue buscar una ubicación para montar otro pequeño set en el paddock ya que ciertas partes de nuestro programa se deben de hacer en el paddock.
Después de unos cuantos paseos y pedir permisos al final encontramos una localización en el centro del paddock frente al hospitality de  McLaren que nos dio mucho juego durante todo el finde.


Del resto de semana lo más destacable fue la gran cantidad de caminatas que me tuve que pegar. Uno de los días conseguí marcar nuevo record, 16km. Desde el día en los tests que Cristobal Rosaleny me dio una app para monitorizar los movimientos diarios la voy mirando y he establecido la media diaria en 12km.
Tan ocupado he estado que alguno de los días he llegado a media tarde y no recordaba si había comido o no. Si tengo el recuerdo de un par de días haber comido en el hospitality de Mercedes y McLaren.
Lo que si hemos celebrado a lo grande han sido las cenas. Algunas cerca del hotel en un par de sitios que ya conociamos, alguna cerca del mar y otra en un clásico de los GPs de Barcelona, el Trabuc en Granollers. Es el momento de la descompresión necesaria para superar la jornada y hemos tenido unas cuantas cenas homenaje en el que la comida era lo de menos, lo importante eran las risas y la “inversión en felicidad” que hemos hecho.

Así iban pasando las jornadas, el cansancio se iba acumulando y los retos eran cada vez mayores. Pero con la satisfacción del deber cumplido. Es una honra que una vez terminada la semana en el momento de bajada de tensión vengan tus compañeros a darte la enhorabuena y las gracias por el trabajo realizado. Esta semana especialmente ya que había una serie de dificultades añadidas y que entre todos hemos conseguido solventar. Además esta carrera teníamos una incorporación nueva en el equipo, el piloto Andy Soucek se incorporaba a nuestro team y ha demostrado gran facilidad de adaptación. Nos decía que a pesar de la maratón de trabajo que hacemos se encontraba muy a gusto  y se sentía bien recibido por el equipo.

Y como colofón al fin de semana fuimos agraciados por parte de la organización de la Formula 1 con un premio muy especial para todos. El último día nos confirmaron que nuestra compañera María Serrat iba a ser la encargada de hacer las entrevista en el podium, una cosa que muy muy poquita gente había logrado y que ninguna televisión española antes había conseguido. Una vez que nos lo confirmaron, a todos nos dio un chute extra de energía para afrontar la última jornada, en la que ya todos nos encontrábamos muy cansados pero que con semejante noticia otra vez nos pusimos todos al 110%. Una vez lo sabíamos María estaba, como es lógico, nerviosísima pero entre todos le tranquilizábamos diciéndole que lo iba a hacer perfecto como siempre, y así fue. Parecía que lo hacía todos los fines de semana, otra vez nos volvió a dar un ejemplo de profesionalidad. Y para certificarlo las innumerables felicitaciones que recibió a posteriori por parte de toda la familia de la F1, organización, pilotos, equipos, prensa, otras teles etc etc Un gran logro que consiguió el equipo de MovistarTV. Solo un año ante peleábamos por hacernos un huequecito dentro de la F1 ya que éramos los rookies y este año estamos entre todos dando pasos de gigante para hacernos un nombre. Es más alguien nos comentaba que nuestro producto no tiene nada que envidiar con las grandes teles de otros países con más tradición y mas medios que nosotros, lo que es un autentico piropo.  


Y en lo deportivo solo una mención muy especial para Carlos Sainz a quien ya me niego a apostillar “hijo” o “junior”. Ha conseguido demostrar que no está donde está por ser hijo de… sino que su enorme valía le ha llevado a estar en cabeza. El quinto puesto que consiguió en la clasificación es muestra de ello y el adelantamiento que hizo a falta de tan solo dos vueltas para terminar la carrera a Daniel Kvyat de Red Bull, muestran que estamos ante una futura estrella. Además tengo la suerte de poder coincidir con el y con su jefa de prensa Tabatha Valls dos días a la semana y su gran humanidad y humildad le dan un valor añadido a su persona. Esperemos que siga esta progresión y en un tiempo le veamos luchando por cotas más altas.