viernes, 29 de mayo de 2015

MONACO 22-24 Mayo 2015


Otro año más llegábamos a la carrera del glamour, la carrera sin la que se no se entendería el campeonato del mundo de Fórmula 1. Una carrera para poder disfrutar como espectador bien en la tele o bien en alguna de las tribunas o aún mejor, alguna de las fiestas que se montan alrededor del gran premio.
Pero como siempre digo, para los que nos toca trabajar esta carrera tiene de todo menos glamour y muchísimo sufrimiento. Hay muy poco espacio, mucha gente, infraestructuras más bien justitas, este año además varias obras y un largo etcétera de inconvenientes que no voy a relatar.
Ya la dificultad primera llego con mi viaje, un gran madrugón y una ruta un tanto extraña que conseguí llegar gracias a un retraso en mi vuelo de enlace, sino hubiese tenido que hacer unas cuantas horas.
Al llegar a Niza cogí el coche de alquiler y fui al hotel, en un trayecto cortito de distancia pero que me costó casi hora y media gracias a que llevaba navegador y en vez de guiarme, me llevó de turismo por las calles de Niza.  Al menos al llegar al hotel la cosa mejoró un poco porque conociendo la zona el hotel de este año era más que digno. Un hotel pequeñito sin grandes lujos pero que para lo que nosotros utilizamos los hoteles la verdad es que estaba bastante bien y además bien comunicado con el circuito, en una media hora podíamos llegar.
Una vez realizado el habitual protocolo me dirigí a Mónaco, había quedado con la gente del set después de comer. Venían de Le Mans y tenían un largo recorrido así que habían calculado que después de comer llegarían.
Mientras tanto ya había realizado las gestiones oportunas para poder aparcarlo en un sitio que como siempre aquí, escaseaba y en el que más que aparcarlo había que encajarlo.
Con lo que no contaba era con que se iban a demorar mucho más de lo previsto y nuestro studio llegó con más de cinco horas de retraso con el consiguiente cabreo de todas las partes implicadas en la logística. Me cayeron unas cuantas broncas por no cumplir lo establecido, y una vez que llegaron me tocó convencer que nos dejasen entrar en el TvCompound ya que no quedaba más que una persona y justo en ese momento se iba, así que me tocó rogarle que nos dejase instalarnos.
Fue como una operación quirúrgica, con todo medido al milímetro. Finalmente conseguimos montarlo aunque para ello tuvimos que pedir algún favor a la gente de Canal+ FR que tuvieron que desmontar parte de su UM para poder desplegar la nuestra.
El resultado final es este. Todo encajonado y con precisión milimétrica.

Como es habitual en Europa, el resto de gente llegó al día siguiente. Les esperé en el hotel para luego dirigirnos todos juntos al circuito, donde comimos en otro de los clásicos monegascos el “sport and stars bar” un sitio que es casi parada obligatoria un día de circuito y al que había que llevar a los nuevos.
Luego toda la parafernalia habitual, con la excepcionalidad que aún era martes ya que en Mónaco al no haber actividad de Formula 1 los viernes, se adelantan las cosas un día. Día que al final de la semana se nota y pesa un poquito.
Y el resto de semana la verdad es que fue bastante habitual, no hubo cosas excesivamente extrañas. El miércoles tuvimos visitas a nuestro plató de varios pilotos de la Porsche Supercup y la GP2, otro día nos volvió a visitar Gerhard Berger, Carlos Sainz etc etc.
También tuvimos que buscar localizaciones para alguna entrevista en la energy station de Red Bull, donde un día teníamos un sitio reservado, pero resultó que al día siguiente se nos adelantaron y tuvimos que tirar un poco de improvisación.
Semana sin excesivos sobresaltos para nuestros espectadores, que por los comentarios de twitter disfrutaron de nuestros programas.
Programas que requieren de un enorme esfuerzo humano tanto desplazados a los circuitos como la gente que se queda trabajando en Madrid. Una enorme cantidad de gente que no se ve como trabajan, pero que sin el esfuerzo de todos no sería posible. Todos tenemos que remar en la misma dirección para que el resultado sea el adecuado, en caso contrario las dificultades aumentan. Pero gracias al esfuerzo de este grandísimo equipo humano conseguimos que se vea “la F1 como nunca antes la habías visto”
Finalmente superamos todos los obstáculos que nos fuimos encontrando por el camino y volvimos a salir victoriosos.
Ya solo tocaba volver a casa, que parecía cosa sencilla pero que no fue así.
Una parte del equipo volábamos el lunes por la tarde cada uno a nuestro destino. Como ya en ocasiones anteriores sabíamos que los vuelos de vuelta suelen estar completos hicimos el check in previo para asegurarnos nuestro asiento y que solo fuese llegar al aeropuerto y dejar la maleta.
Todo parecía ir bien hasta que empezaron los problemas. Del grupo de Madrid consiguieron facturar todos excepto Dani, nuestro grafista. No sabemos porque de todo el grupo fue al único al que dejaron en lista de espera por overbooking, así que nos toco volver a pelear con la compañía aérea para tratar de encontrar una solución. Después de llevar una semana fuera trabajando lo que menos te apetece es quedarte tirado un día mas. Hubo más casos de overbooking de compañeros de otras teles. Al final nosotros conseguimos reubicarle en otro vuelo que salía un poco más tarde. No tuvieron tanta suerte otros compañeros que se quedaron tirados en Niza y quien perdió su conexión a otro continente.
Pero para mi lo peor aún estaba por llegar. Mi vuelo acumulaba cincuenta minutos de retraso, y mi tiempo de transito entre vuelos era de poco mas de una hora así que veía como mis posibilidades de quedarme tirado en el enlace aumentaban a pasos enormes.
Cuando monté en el avión se lo comenté a una tripulante de cabina, diciéndole que como iba muy pillado podían hacer que alguien me esperase en la pasarela y me llevase corriendo a mi siguiente vuelo. Parecía que lo había entendido y que iba a hacer algo al respecto, pero el vuelo avanzaba y no daba señales de vida, así que cerquita de destino le pregunte sobre mi situación a la sobrecargo del vuelo, a lo que me respondió que no sabía de que le estaba hablando. Empezaba a cabrearme, se lo conté a ella de nuevo y me dijo que vería que se podía hacer pero que ya era demasiado tarde, a lo que le respondí que yo ya había avisado nada mas embarcar. Pasó un rato y me dijo que cuando aterrizase habría alguien de personal de tierra esperándome para decirme que hacer. Mis esperanzas de coger el vuelo volvían a subir.
Aterrizamos y salí corriendo y cuando vi a alguien que preguntaba por el pasajero con destino Bilbao me identifique. Fue entonces cuando me dijo que esperase que mi vuelo ya había salido (faltaban aún quince minutos para despegar según el horario previsto) y que vería que solución buscábamos. Ahí fue cuando ya me empecé a cabrear.  Me llevaron al mostrador de tránsitos donde no me dieron ninguna solución ni tan siquiera lo intentaron. Se limitaron a seguir el protocolo y decirme que me ponían un hotel y que al día siguiente buscarían una solución. Fue ahí cuando ya explote y le dije que quería una solución inmediata, que yo ya les había propuesto soluciones pero que no habían hecho nada al respecto. Les dije que quería hablar con un supervisor, a lo que me contesta que iba a tardar un poco. Cuando ya había pasado una hora fue cuando empecé a actuar en modo broncas. Le pedí identificarse, lo que no quiso hacer y entonces fue cuando le devolví su voucher y le dije que iba a buscar otra solución yo por mi cuenta y que tendrían noticias mías.
Cuando ya estaba saliendo misteriosamente apareció una chica que me preguntó si me podía ayudar. Le dije si ella era la supervisora porque quería poner una queja formal y me dijo que no, pero que le explicase que estaba sucediendo. Me vio notablemente cabreado y después de aguantar mi retahíla me dijo que esperase un momento que iba a intentar darme una solución satisfactoria. Lo que ya no tenía vuelta atrás era hacer noche en Lisboa. Pero lo que no quería era ir a la mañana siguiente al aeropuerto y empezar a buscar una solución de cómo salir de allí. En ese intervalo apareció otro tío, grande como un armario, para ver que me pasaba se lo volví a explicar haciéndole notar mi malestar y que pese a su envergadura no me iba a callar. Le dije a ver si era el supervisor y como me dijo que no, le dije que no tenia nada más que hablar con él. Volvió a aparecer la chica de antes y ya venía con un papelito con mi salida de Portugal para el día siguiente. Le dije que no era la mejor solución pero que la aceptaba haciéndole saber que si me hubiesen hecho caso desde el principio no hubiésemos tenido estos problemas. La pobre chica tuvo que aguantarme pese a que ella no tenía la culpa y encima era la única que me había dado una solución. Como en la mayoría de los casos suelen pagar justos por pecadores, le hice saber que gracias a la incompetencia de su compañero ella se había tenido que comer ese marrón. Parece que lo encajó bien y al menos no perdió la sonrisa en ningún momento y me escuchó. Supongo que una vez que me fui diría que con semejante borde le había tocado tratar.
Total que todo se demoró en exceso, me tocó recoger mi maleta porque volaba con otra compañía, al principio ningún taxi me quería llevar, en el hotel no eran precisamente los más espabilados los que pillé en el turno de noche, mi cena consistió en un sándwich de pan duro.
Total que cuando mi esperanza estaba en llegar a casa el lunes por la noche, finalmente y gracias al despropósito de la TAP portuguesa llegué a mi casa el martes por la tarde después de recorrer 4.000kms para llegar de Niza a Eibar.
Últimamente he escuchado por el paddock la frase de “ a ver cuando volvemos a salir de Europa porque todo es más sencillo” y creo que me he unido a esa afirmación. Pese a estar mas lejos todo resulta más sencillo (entre comillas esto claro). Y como estás más lejos parece que te cuesta volver mas a casa y los viajes son más pesados, pero en vista de los últimos acontecimientos casi he de decir que tardo menos en volver de Canadá o de Bahrain  que desde cualquier ciudad europea.
Ahora unos días de descanso en casa y a coger fuerzas para el siguiente destino, Montreal donde hay variedad de sensaciones, una ciudad extraordinaria con un circuito repleto de dificultades, pero como ya sabemos a lo que nos enfrentamos es cuestión de ir bien cargado de paciencia. Además tengo la intuición de que algo bueno va a pasar….

martes, 12 de mayo de 2015

BARCELONA 8-10 Mayo 2015



Después de dos semanas de relax volvíamos por fin a las carreras y lo hacíamos volviendo a Europa, cosa que todos estábamos deseando, aunque una vez transcurrían los días algunos íbamos echando de menos las carreras de fuera de Europa, más que nada por los horarios y porque no hay tantísima gente en las zonas de trabajo como sucede en este GP de España o en el próximo en Mónaco. Comentaba estos días que creo que esta semana ha sido la que he terminado más cansado en las cuatro temporadas que llevo en la F1.
Mi primer día de trabajo fue el martes con su consecuente madrugón para poder coger un avión que me llevase a Barcelona y de ahí coger el coche y al circuito donde al llegar ya tenía la primera reunión del día.
Había que hablar con el responsable de FOM para ver donde ubicábamos nuestro camión set. Este año estrenábamos nuevo studio un poco más grande que el del año pasado y eso dificultaba un poco la cosa ya que los TVCompound por lo general no son grandes áreas y hay que ubicar muchas caracolas, unidades móviles, transportables etc etc.

Así que al llegar consensué el sitio primero con FOM y luego con el Host que en esta ocasión era Mediapro. Todo parecía atado y bien atado hasta que llegó el vehículo y después de un muy buen rato largo conseguimos aparcarlo. Cuando fui a por el OK del responsable dijo algo que ya preveía yo, que esa posición no le convencía y que había que buscar alguna alternativa, porque no solo estábamos nosotros, sino que el canal Latin America F1 también traía un set con lo cual se complicaba.
Así que empezó la improvisación buscando un sitio que fuese valido para todas las partes. Y aquí es cuando comenzó el problema. La gente de Mediapro hasta entonces se había lavado las manos del asunto, pero cuando vieron que el espacio se reducía y uno de los dos sets se iba a ver perjudicado empezaron a priorizar el de Latin F1 ya que pertenecen al grupo. Haciendo algo que no esta del todo bien que es mantener reuniones en catalán con la finalidad de que no me enterase que estaba pasando. Al principio te haces el tonto, pero cuando ves que te la quieren colar sueltas alguna frase que les descoloca haciéndoles ver que entiendes lo que están diciendo y empiezan las asperezas.
Al final dejas de hacerte el tonto y te pones serio a defender tu posición y buscar lo que es bueno para ti ya que ves que el consenso no es viable. Costó un rato pero al final también gracias a la colaboración de FOM conseguí un sitio que para nuestros intereses era bueno. Alguno volvió a soltar la ya clásica frase de “vaya mala hostia se gasta el vasco”.  La verdad es que un poco sí.


Las vistas eran bastante buenas.

Ya era bien entrada la tarde así que tocaba ir al hotel a descansar. íbamos a un hotel nuevo que yo no conocía así que mi sorpresa fue cuando la decoración del mismo no era al uso. Recordaba más a un hostel europeo que a un hotel. La verdad es que era curioso.

Cuando llegué al pasillo de mi habitación aluciné incluso un poco más ya que la decoración era un tanto extraña y parecía más un garito de copas de noche que un hotel. Incluso daba un poco de miedo, ya que había un ojo que te miraba  y daba un poco de mal rollo. Alguna noche incluso nos dio un pequeño susto. ;-)


Al final hay que decir que a pesar de ser un tanto atípico y alguna pequeña circunstancia con el personal del hotel el balance es bueno. Supongo que volveremos.
Al día siguiente después de ir a recoger a parte del equipo a Sants, volvimos al circuito a empezar a preparar el operativo del fin de semana.
Una de las cosas que hicimos fue buscar una ubicación para montar otro pequeño set en el paddock ya que ciertas partes de nuestro programa se deben de hacer en el paddock.
Después de unos cuantos paseos y pedir permisos al final encontramos una localización en el centro del paddock frente al hospitality de  McLaren que nos dio mucho juego durante todo el finde.


Del resto de semana lo más destacable fue la gran cantidad de caminatas que me tuve que pegar. Uno de los días conseguí marcar nuevo record, 16km. Desde el día en los tests que Cristobal Rosaleny me dio una app para monitorizar los movimientos diarios la voy mirando y he establecido la media diaria en 12km.
Tan ocupado he estado que alguno de los días he llegado a media tarde y no recordaba si había comido o no. Si tengo el recuerdo de un par de días haber comido en el hospitality de Mercedes y McLaren.
Lo que si hemos celebrado a lo grande han sido las cenas. Algunas cerca del hotel en un par de sitios que ya conociamos, alguna cerca del mar y otra en un clásico de los GPs de Barcelona, el Trabuc en Granollers. Es el momento de la descompresión necesaria para superar la jornada y hemos tenido unas cuantas cenas homenaje en el que la comida era lo de menos, lo importante eran las risas y la “inversión en felicidad” que hemos hecho.

Así iban pasando las jornadas, el cansancio se iba acumulando y los retos eran cada vez mayores. Pero con la satisfacción del deber cumplido. Es una honra que una vez terminada la semana en el momento de bajada de tensión vengan tus compañeros a darte la enhorabuena y las gracias por el trabajo realizado. Esta semana especialmente ya que había una serie de dificultades añadidas y que entre todos hemos conseguido solventar. Además esta carrera teníamos una incorporación nueva en el equipo, el piloto Andy Soucek se incorporaba a nuestro team y ha demostrado gran facilidad de adaptación. Nos decía que a pesar de la maratón de trabajo que hacemos se encontraba muy a gusto  y se sentía bien recibido por el equipo.

Y como colofón al fin de semana fuimos agraciados por parte de la organización de la Formula 1 con un premio muy especial para todos. El último día nos confirmaron que nuestra compañera María Serrat iba a ser la encargada de hacer las entrevista en el podium, una cosa que muy muy poquita gente había logrado y que ninguna televisión española antes había conseguido. Una vez que nos lo confirmaron, a todos nos dio un chute extra de energía para afrontar la última jornada, en la que ya todos nos encontrábamos muy cansados pero que con semejante noticia otra vez nos pusimos todos al 110%. Una vez lo sabíamos María estaba, como es lógico, nerviosísima pero entre todos le tranquilizábamos diciéndole que lo iba a hacer perfecto como siempre, y así fue. Parecía que lo hacía todos los fines de semana, otra vez nos volvió a dar un ejemplo de profesionalidad. Y para certificarlo las innumerables felicitaciones que recibió a posteriori por parte de toda la familia de la F1, organización, pilotos, equipos, prensa, otras teles etc etc Un gran logro que consiguió el equipo de MovistarTV. Solo un año ante peleábamos por hacernos un huequecito dentro de la F1 ya que éramos los rookies y este año estamos entre todos dando pasos de gigante para hacernos un nombre. Es más alguien nos comentaba que nuestro producto no tiene nada que envidiar con las grandes teles de otros países con más tradición y mas medios que nosotros, lo que es un autentico piropo.  


Y en lo deportivo solo una mención muy especial para Carlos Sainz a quien ya me niego a apostillar “hijo” o “junior”. Ha conseguido demostrar que no está donde está por ser hijo de… sino que su enorme valía le ha llevado a estar en cabeza. El quinto puesto que consiguió en la clasificación es muestra de ello y el adelantamiento que hizo a falta de tan solo dos vueltas para terminar la carrera a Daniel Kvyat de Red Bull, muestran que estamos ante una futura estrella. Además tengo la suerte de poder coincidir con el y con su jefa de prensa Tabatha Valls dos días a la semana y su gran humanidad y humildad le dan un valor añadido a su persona. Esperemos que siga esta progresión y en un tiempo le veamos luchando por cotas más altas.


miércoles, 22 de abril de 2015

China - Bahrain - Abril 2015



CHINA 10-12 Abril
Primer doblete de la temporada y para empezar volvíamos de nuevo al otro lado del mundo. Viajábamos hasta Shanghai donde comenzaban estos duros quince días.

La verdad es que este año los viajes no se me están haciendo excesivamente duros, eso si tienen varios saltos con sus correspondientes horas de espera entre unos y otros pero la verdad es que se lleva bastante bien.

Hablábamos estos días de la cantidad de vuelos que cogemos a lo largo del año. Yo calculaba que eran alrededor de 70 al año. Lo comentaba y me decían que estaba equivocado, que eran bastante más. Total que no pusimos a calcular y ciertamente estaba equivocado son más bien 120 vuelos al cabo del año. Una autentica pasada.

Para llegar a Shanghai en mi caso tuve que coger tres vuelos. El primero de ellos de Bilbao a Madrid me llevaba bien tempranito así que opte con ir con tiempo al aeropuerto, y menos mal que lo hice porque a la hora de sacar la tarjeta de embarque y facturar me dijeron que me adelantaban al vuelo anterior porque había posibilidades de que el siguiente se cancelase y entonces perdiese el resto de combinaciones. Así que embarque y me toco hacer una larga espera en Madrid. El resto de tramos fueron más  menos normales y tras 12.000kms y 31 horas después llegamos a destino, donde nos esperaba un clima bastante frío y lluvioso. Prácticamente el mismo que dejaba en Eibar.

El primer día el cansancio era notable así que fuimos a cenar a un sitio que ya conocíamos de años anteriores y rapidito a dormir, que al día siguiente tocaba ya trabajar.

Como peculiaridad de esta carrera es la necesidad de contratar traductores que nos hagan la vida un poco más sencilla. Este año tuvimos dos chicas que la verdad es que funcionaron bastante bien, porque tengo recuerdos de años anteriores en los que en vez de ayudarte te complicaban la vida. 

El resto de semana laboral fue más o menos normal. No hubo muchas cosas dignas de destacar así que a pesar del tradicional clima frío los días pasaron más o menos rápidos y todos contábamos los días para poder terminar este GP.

Al haber dos carreras seguidas teníamos un par de días entre medio antes de partir al siguiente país. Había gente que volaba inmediatamente a Emiratos, otros los menos pasaban por casa y en nuestro caso los dos días los pasamos en China y así tuvimos la oportunidad de acercarnos a Shanghai. Algunos ya conocíamos la ciudad, pero siempre hay algún integrante nuevo al que hay que enseñarle los sitios típicos así que organizamos una excursión para mostrarlos.

Este año se ha acuñado una frase que entre Raúl y yo la soltamos bastante a menudo. Es “conozco un garito…”  y aunque Raúl y yo hemos vivido la experiencia de la F1 en años anteriores distintos conocemos los mismos sitios donde ir a comer, a tomar algo, de compras y sitios que visitar.

Nuestros compañeros ya directamente nos preguntan donde ir, o incluso dicen que no quieren pensar y que les llevemos nosotros.

En la excursión  tomamos el metro desde nuestro hotel  hasta la “People Square” un sitio bastante céntrico y que te deja bien colocado para ir a visitar los sitios típicos; el Pudong, YuYu Garden, el “Bund”, fake market….

Hicimos el recorrido clásico, pero hubo un momento en el que la gente quería hacer cosas distintas así que hubo división. Hubo quien se fue directamente a un “must see” el Fake Market de Nanjing Road.

Otro grupo nos dirigimos a Yu Yu Garden y de ahí cruzamos a Pudong y fuimos a tomar algo al edificio más alto de la ciudad, el Hotel Hyatt. En este caso yo no lo conocía así que Raúl hizo de cicerone y nos llevó. Las vistas de la ciudad eran impresionantes.

De allí fuimos a cenar a un restaurante que nos habían recomendado, el “Old Station” y la verdad es que a pesar de que teníamos buenas referencias el sitio dejó bastante que desear. Teníamos pensado ir después al “Zapata´s” otro garito al que hay que ir, pero entre la mala experiencia de la cena, el frío que hacía y el cansancio acumulado optamos por regresar al hotel a descansar.

El martes fue un día en el que cada uno hizo la guerra por su cuenta. Hubo dispersión. 

En mi caso tenía ganas de ir a un mercado de antigüedades que había leído y en el que además tenía que hacer un encarguito. El mercado de “Dongtai Lu”, situado en unas callejuelas típicas de escenario de película. Un sitio realmente interesante en el que poder encontrar artesanía antigua. Con un poco de tiempo, un poco de suerte y algo de dinero puedes encontrar autenticas joyas. 

En mi caso encontré lo que iba buscando, pero una vez comprado me vino un anciano que me llevó a su casa a enseñarme piezas que no se podían poner a la venta en público porque su procedencia era más que dudosa. La verdad es que me enseñó auténticas joyas. Lastima que ya había comprado lo que buscaba y que además no tenía mucho tiempo ni mucha divisa para comprar más. Pero es un sitio al que si regreso a Shanghai volveré. La recomendación para ese sitio es pasear mucho, dejar caer que es lo que estas buscando y no precipitarse porque con paciencia se pueden encontrar cosas buenísimas.

A continuación me fui al barrio de “french concesión”. Un sitio del que me habían hablado y que no conocía y que la verdad es que es interesante. Hay una zona muy comercial con establecimientos de marcas de alto standing y otras zonas más típicas por las que pasear tranquilamente.

Yo había quedado a comer allí con Raúl, Alex y Silvia. Nos habían recomendado un restaurante italiano “Ciao Bella”. Y la verdad es que la recomendación fue acertada. Un sitio muy recomendable. No es nada atípico pero después de tantos días comiendo arroz frito, noodles, y lo típico chino, encontrar una ensalada de lechuga atún y aguacate nos resulto exquisita. Además íbamos con un objetivo concreto, huevo escalfado con trufa, una delicatessen. Estaba exquisito y así lo atestiguaba la cara de Silvia. Su expresión era la clara definición de la felicidad..

Pasamos un buen rato y nos reímos un montón. 

Para volver tenían acordado un transfer que les había traído desde el hotel y con el que habían negociado la vuelta, así que después de comer volvimos tranquilamente al hotel a terminar de hacer la maleta y prepararnos para ir al aeropuerto ya que esa noche nos íbamos a Bahrain.

BAHRAIN 17-19 Abril

El cansancio se empezaba a acumular y cuando hay dos carreras seguidas todos estamos con las fuerzas justas.

Además pasábamos del frío de China al calor sofocante del desierto de Bahrain. A mi particularmente me gusta el calor así que lo prefiero, pero hubo gente a la que el contraste no le sentó nada bien.

La entrada a Bahrain es particularmente sencilla. Debido al GP hay un despliegue de personal que facilita todas gestiones necesarias así que no nos costó demasiado el protocolo de entrada.

Nos fuimos directamente al hotel, pensando que íbamos a tener una aventura ya que la empresa de alquiler de coches no nos proporcionó gps, pero lo cierto es que con las explicaciones que nos dieron, y que en un principio no parecían muy consistentes, llegamos al hotel rápido, bien y sin perdernos todo un logro.

Luego un par de horas de descanso y a trabajar. Había que ir al circuito a ver que todo estaba según lo previsto y a realizar algunas de las gestiones típicas.

Todo seguía como años atrás así que solo hubo que concretar las localizaciones para instalar nuestro set y concretar algunas citas para la semana.

Con el paso del tiempo las carreras ya son pura rutina y pocas cosas se escapan del control, con lo cual no suele haber muchos incendios que apagar.

Esta semana fue tranquila en todos los aspectos y a pesar que pensaba que iba a ser bastante dura la verdad es que fue de lo más plácida.

Además como es un sitio en el que no hay nada que ver ni nada que hacer aprovechas a reponer fuerzas.

El horario también ayuda, ya que se empieza a trabajar hacia el mediodía con lo cual por la mañana si no se te pegan las sabanas puedes aprovechar para hacer deporte o ir a la piscina a tomar el sol. Eso sí con cuidado de no achicharrarte.

El primer día que fui a la piscina tomé la precaución de no exponerme demasiado al sol ya que no tenia protección. Y charlando con Dani Clos los dos optamos por la precaución. Pero una de las cosas que los viajes te enseña es que hay que tener mucho cuidado con lo que hablas porque siempre puede haber alguien que te entienda, como en este caso en el que junto a nosotros había una chica del equipo Mercedes a la que yo le había escuchado hablar en alemán, inglés y francés y que cuando menos lo esperábamos nos ofreció su protección solar. Resulta que hablaba castellano ya que su madre es de origen español, con lo cual nos quedamos un poco descolocados.

Menos mal que no habíamos dicho alguna de las típicas burradas que soltamos. Así que se lo agradecimos y nos pusimos protección.

Pero el siguiente día que fui a la piscina no me puse crema solar y aunque no estuve demasiado tiempo expuesto al sol, fue suficiente para que se me quedase una marquita roja y un pequeño escozor que me acompañó unos días mas. No hay que infravalorar el sol del desierto.

Lo único reseñable en este viaje ocurrió al regresar a casa. Fuimos al aeropuerto con tiempo suficiente y cuando se acercaba la hora de embarcar optamos por acercarnos a la puerta de embarque. Allí nos tocó esperar unas cuantas horas ya que nuestro avión tenía problemas técnicos y hasta que no los solucionasen no podíamos volar. El tiempo pasaba  y veíamos como la posibilidad de perder el siguiente vuelo se acercaba. Además ver a un montón de gente alrededor de un motor de tu avión no da precisamente tranquilidad.

Finalmente parecía que todo estaba solucionado y nos dejaron embarcar. No tengo yo muy claro que estuviese del todo solucionado el problema, porque el vuelo se movió bastante más de lo habitual y el aterrizaje fue muy brusco y en el ala que yo veía algún flap no funcionó a la hora de aterrizar.

Pasado el susto del aterrizaje tocaba correr al siguiente vuelo. Salía en quince minutos y lo dábamos por perdido. Cuando salimos había personal de tierra de Emirates esperándonos y agrupando a todos los que volábamos a Madrid para llevarnos urgentemente al siguiente vuelo. Nos abrieron un carril del control, nos agruparon en un vagón del tren que nos cambiaba de terminal y nos llevaban a la carrera, mientras el siguiente vuelo se retrasaba hasta que todos nosotros pudiésemos llegar. Finalmente conseguimos embarcar todos menos dos cámaras de Canal F1 Latinoamérica que tuvieron algún problema con un pasaporte y se tuvieron que quedar en Dubai tirados. Lo cierto es que mientras escribo esto no se que ha sucedido con ellos, pero supongo que aunque con retraso habrán llegado a casa.

Lo que no llegó fue nuestro equipaje. Todos teníamos claro que nuestras maletas nos iban a llegar y así nos lo confirmaron cuando aterrizamos en Barajas e inmediatamente nos pidieron que nos pusiésemos en contacto con el personal de tierra.

En mi caso continuaba a Bilbao y me tocó volver a correr por el aeropuerto. Últimamente se esta convirtiendo en un clásico eso de verme correr por el aeropuerto. Pillé mi ultimo vuelo por los pelos y cuando aterricé efectivamente mi equipaje estaba en Dubai. Me tocó hacer todo el procedimiento para que me lo entregasen en casa. Y mientras a mis compañeros de Madrid se lo entregaban esa misma noche a mi me tocó esperar tres días a que llegase, ya que después de salir de Dubai lo habían perdido  y a pesar de que estaba facturado a Bilbao apareció tres días después en Donosti, después de que lo hubiese reclamado en varias ocasiones y nadie de Iberia me pudiese dar una explicación más que había una incidencia abierta con esa maleta y no me podían explicar nada. Creo que antes de llegar a Eibar a recorrido algunas capitales europeas y finalmente tres días después ha llegado a mi casa. Al menos estoy contento de que haya llegado y esto me haya pasado a la vuelta. Esto mismo en un viaje de ida es una auténtica faena.

Pero bueno también he de decir que con tantos vuelos como cojo no he tenido excesiva mala suerte, así que no me quejaré.

Ahora un paron de un par de semanas para descansar y coger fuerzas de cara a la parte europea de la temporada. Siguiente destino Barcelona, cerca de casa pero con la dificultad añadida que al ser el GP de casa siempre hay algún embrollo más de lo habitual a lo que también hay que añadirle que a nuestra programación le añadimos la GP3 y la Porche Supercap, lo que hace que nuestras horas en circuito se multipliquen.

Pero de momento no pensemos en eso y sí en descansar.  

Fins aviat!!!

jueves, 2 de abril de 2015

27-29 Mayo 2015 - Sepang - Malasia



La segunda carrera del mundial nos volvía a llevar al otro lado del mundo. Son las cosas de los calendarios. Muchas veces no sabes muy bien en que suele estar pensando esta gente, pero en la comodidad de la gente seguro que no.

No hay mucha lógica en comenzar en el otro lado del mundo, para tener que ir y volver en tres ocasiones, sumando una cantidad ingente de kilómetros. Cuando perfectamente se podía reducir a dos viajes, pegando grandes premios. 

Pero bueno, seguro que existe una lógica que a la gente de a pie se nos escapa. Mientras tanto seguiremos viajando y acumulando millas en los programas de puntos de las líneas aéreas. 

En mi caso el viaje de ida fue bastante más cómodo de lo esperado. Un Bilbao – Kuala Lumpur vía Ámsterdam que se presumía duro pero que fue todo lo contrario, más bien fue cómodo.

Una vez allí te encuentras con el calor del trópico. Pasas de 7ºc de origen a 35ºc en destino. Un brusco cambio que no te impide seguir tu día a día.

Nosotros para la primera tarde y para combatir el jet-lag ya teníamos programada una visita a la ciudad de Kuala Lumpur. 

La primera parada era un centro comercial de tecnología. Allí íbamos cada uno con un objetivo distinto. Algunos querían amplificadores de señal gsm, otros inhibidores, carcasas para móviles, ipads etc etc. Quien más quien menos consiguió sus objetivos. Así que de ahí hubo la primera escisión, un grupo se fueron a dar un masaje de pies y otros nos fuimos a dar una vuelta. 

Pusimos una hora de reunión para continuar todos juntos a la parada obligatoria. Todo recién llegado a Kuala Lumpur tiene que ir a visitar las torres Petronas.

Pero cuando nos volvimos a reencontrar todos, saltó la noticia del día. Nuestro realizador recibió una llamada de Telefónica Madrid informándonos del accidente aéreo del vuelo de Germanwings BCN-DUS. Habían oído del accidente y querían saber si todos nosotros estábamos bien, ya que había rumores de que gente de la compañía estaba en el citado vuelo. 

Cuando hay casos así la rumorología se dispara y surgen bulos sin ninguna base, pero que hacen que los nervios se crispen. Total que todo se quedó en un gran susto y todos comentamos lo difícil de la situación especialmente para nosotros que hacemos tantos vuelos. Nunca sabes que te va a deparar la vida así que lo  mejor es disfrutar del momento.

Tras el susto nos fuimos a visitar las Petronas. Había alguno que las descubría por primera vez, y todos nos seguíamos impresionando de la majestuosidad del monumento, especialmente de noche.

 
El cansancio se empezaba a acumular así que rápida cena en un restaurante japonés y vuelta a Putrajaya donde teníamos nuestra base para esta carrera. 
 
Eso sí, los traslados en Malasia siempre tienen algo que contar. A la ida el taxista tuvo que hacer un “pit-stop” para aliviarse. Eso mismo ya nos había pasado años atrás, así que debe ser un clásico.

Y a la vuelta otro de los clásicos. Te dicen que saben llegar a destino y a mitad de camino se pierden y no tienen ni idea de donde están y a donde tienen que ir. Así que parada en mitad de la autopista, en un sitio bastante peligroso, para discutir donde ir. Finalmente tiras de memoria fotográfica y más o menos le indicas de hacia donde ir hasta encontrar alguna señal que te lleve al hotel.

El resto de días del Gran Premio fueron bastante clásicos. Con el paso del tiempo las carreras se empiezan a hacer cotidianas y cada uno realiza su función con más o menos disciplina. 

El cansancio y el nerviosismo se hacen patentes por momentos, pero al final cada uno da el máximo de si mismo y todo sale.

Un ejemplo de este cansancio son los trayectos del circuito al hotel. Un viaje de escasa media hora en el que según como te haya ido el día caes rendido. Cosa que también tiene su peligro porque como dice un antiguo compañero nuestro “hay mas cabrones que perros descalzos” y no te libras de la típica foto dormido con el resto de tus compañeros haciéndose una foto a tu costa.

Capitulo a parte tiene el tema de las fotos indiscretas.  Especialmente este año se han puesto de moda las fotos en las que apareces sin darte cuenta o sin quererlo. Pueden ser las que estas dormido, las que tu postura no es la más adecuada, en las que sales haciendo cosas que no debes, o con compañías distintas de las habituales y que se convierten en motivo de vacile del resto de tus compañeros.

Algunos lo llevan mejor y otros peor. Incluso hay algunos a los que por jerarquía no te atreves a hacerla pero que en ciertos momentos te insinúan  que ellos también son parte del equipo así que ya son propicios a recibir alguna broma.

De momento no puedo mostrar pruebas gráficas porque necesito ciertos permisos, pero tiempo al tiempo. Además esto se está extendiendo por el paddok y no descartamos que al final de la temporada veamos a medio paddok haciendo fotos digamos “poco comunes”.

Y en lo deportivo sorpresa por el resultado de la carrera. Victoria totalmente inesperada de Ferrari. Vettel dio la sorpresa y se hizo con su primera victoria en Ferrari en su segunda carrera.

Circunstancia que no dio poco que hablar entre la prensa y los aficionados. Pero que tiene un cierto transfondo poco claro.

No hay que quitar nada de merito a la victoria del alemán, pero según cuentan los que saben de esto algunos fueron de tapado en esta carrera con el objetivo de conseguir mas cosas a medio plazo. 

 Dicen que la estrategia de carrera de varios equipos no fue del todo coherente, pero no se puede decir nada en contra de la victoria Ferrarista. Bien merecida y golpe sobre la mesa de Sebastian Vetel al que muchos le atribuían el merito de sus victorias y sus títulos  a su anterior monoplaza y que en esta ocasión ha demostrado que también hay piloto para luchar por victorias.
 
Y en el caso de McLaren, siguen con su pretemporada. Las primeras carreras van a servir para seguir poniendo a punto el coche. Duro para el equipo que ve como les está costando más de lo esperado adecuar el coche. Pero que nadie descarte que la unión británico-japonesa dará sus frutos y allá por junio esperemos que nos den una primera alegría y a finales de año sean capaces de ilusionar de nuevo a todos sus seguidores.

Y como comentario final, mención especial merecen los otros dos pilotos españoles que compitieron en este GP. Roberto Merhi hacía su debut en F1 con la escudería Manor. Un equipo menor pero que en esta ocasión si logró salir a la pista y el resultado del piloto castellonense fue digno de mención. Aún me acuerdo cuando hace años mi compañero Jacobo Vega nos hablaba de este piloto y de lo mucho que iba a dar que hablar. Ha pasado el tiempo y sus premoniciones se van cumpliendo; buen ojo el de Jacobo.

Y Carlos Sainz. Nuevo carrerón del piloto de Toro Rosso. Segunda carrera en la que participa y segunda carrera en la que consigue puntos. El madrileño está demostrando lo bien que se está adaptando a la categoría y el buen monoplaza que dispone, incluso poniendo en aprietos a sus hermanos mayores de Red Bull.

Creo que este año Carlos nos va a dar grandes alegrías y nos va a hacer que nos peguemos a nuestros sillones ofreciéndonos carreras impresionantes. Creo que tenemos piloto para rato.

Además he tenido la oportunidad de pasar varios momentos con ambos pilotos y también es digno de destacar su sencillez lo que les hace a ambos aún más grandes. Mi más enorme admiración por ambos, y esperemos que los tres pilotos españoles nos ofrezcan grandísimos momentos esta temporada para que podamos divertirnos.

Nos vemos en China.