miércoles, 22 de abril de 2015

China - Bahrain - Abril 2015



CHINA 10-12 Abril
Primer doblete de la temporada y para empezar volvíamos de nuevo al otro lado del mundo. Viajábamos hasta Shanghai donde comenzaban estos duros quince días.

La verdad es que este año los viajes no se me están haciendo excesivamente duros, eso si tienen varios saltos con sus correspondientes horas de espera entre unos y otros pero la verdad es que se lleva bastante bien.

Hablábamos estos días de la cantidad de vuelos que cogemos a lo largo del año. Yo calculaba que eran alrededor de 70 al año. Lo comentaba y me decían que estaba equivocado, que eran bastante más. Total que no pusimos a calcular y ciertamente estaba equivocado son más bien 120 vuelos al cabo del año. Una autentica pasada.

Para llegar a Shanghai en mi caso tuve que coger tres vuelos. El primero de ellos de Bilbao a Madrid me llevaba bien tempranito así que opte con ir con tiempo al aeropuerto, y menos mal que lo hice porque a la hora de sacar la tarjeta de embarque y facturar me dijeron que me adelantaban al vuelo anterior porque había posibilidades de que el siguiente se cancelase y entonces perdiese el resto de combinaciones. Así que embarque y me toco hacer una larga espera en Madrid. El resto de tramos fueron más  menos normales y tras 12.000kms y 31 horas después llegamos a destino, donde nos esperaba un clima bastante frío y lluvioso. Prácticamente el mismo que dejaba en Eibar.

El primer día el cansancio era notable así que fuimos a cenar a un sitio que ya conocíamos de años anteriores y rapidito a dormir, que al día siguiente tocaba ya trabajar.

Como peculiaridad de esta carrera es la necesidad de contratar traductores que nos hagan la vida un poco más sencilla. Este año tuvimos dos chicas que la verdad es que funcionaron bastante bien, porque tengo recuerdos de años anteriores en los que en vez de ayudarte te complicaban la vida. 

El resto de semana laboral fue más o menos normal. No hubo muchas cosas dignas de destacar así que a pesar del tradicional clima frío los días pasaron más o menos rápidos y todos contábamos los días para poder terminar este GP.

Al haber dos carreras seguidas teníamos un par de días entre medio antes de partir al siguiente país. Había gente que volaba inmediatamente a Emiratos, otros los menos pasaban por casa y en nuestro caso los dos días los pasamos en China y así tuvimos la oportunidad de acercarnos a Shanghai. Algunos ya conocíamos la ciudad, pero siempre hay algún integrante nuevo al que hay que enseñarle los sitios típicos así que organizamos una excursión para mostrarlos.

Este año se ha acuñado una frase que entre Raúl y yo la soltamos bastante a menudo. Es “conozco un garito…”  y aunque Raúl y yo hemos vivido la experiencia de la F1 en años anteriores distintos conocemos los mismos sitios donde ir a comer, a tomar algo, de compras y sitios que visitar.

Nuestros compañeros ya directamente nos preguntan donde ir, o incluso dicen que no quieren pensar y que les llevemos nosotros.

En la excursión  tomamos el metro desde nuestro hotel  hasta la “People Square” un sitio bastante céntrico y que te deja bien colocado para ir a visitar los sitios típicos; el Pudong, YuYu Garden, el “Bund”, fake market….

Hicimos el recorrido clásico, pero hubo un momento en el que la gente quería hacer cosas distintas así que hubo división. Hubo quien se fue directamente a un “must see” el Fake Market de Nanjing Road.

Otro grupo nos dirigimos a Yu Yu Garden y de ahí cruzamos a Pudong y fuimos a tomar algo al edificio más alto de la ciudad, el Hotel Hyatt. En este caso yo no lo conocía así que Raúl hizo de cicerone y nos llevó. Las vistas de la ciudad eran impresionantes.

De allí fuimos a cenar a un restaurante que nos habían recomendado, el “Old Station” y la verdad es que a pesar de que teníamos buenas referencias el sitio dejó bastante que desear. Teníamos pensado ir después al “Zapata´s” otro garito al que hay que ir, pero entre la mala experiencia de la cena, el frío que hacía y el cansancio acumulado optamos por regresar al hotel a descansar.

El martes fue un día en el que cada uno hizo la guerra por su cuenta. Hubo dispersión. 

En mi caso tenía ganas de ir a un mercado de antigüedades que había leído y en el que además tenía que hacer un encarguito. El mercado de “Dongtai Lu”, situado en unas callejuelas típicas de escenario de película. Un sitio realmente interesante en el que poder encontrar artesanía antigua. Con un poco de tiempo, un poco de suerte y algo de dinero puedes encontrar autenticas joyas. 

En mi caso encontré lo que iba buscando, pero una vez comprado me vino un anciano que me llevó a su casa a enseñarme piezas que no se podían poner a la venta en público porque su procedencia era más que dudosa. La verdad es que me enseñó auténticas joyas. Lastima que ya había comprado lo que buscaba y que además no tenía mucho tiempo ni mucha divisa para comprar más. Pero es un sitio al que si regreso a Shanghai volveré. La recomendación para ese sitio es pasear mucho, dejar caer que es lo que estas buscando y no precipitarse porque con paciencia se pueden encontrar cosas buenísimas.

A continuación me fui al barrio de “french concesión”. Un sitio del que me habían hablado y que no conocía y que la verdad es que es interesante. Hay una zona muy comercial con establecimientos de marcas de alto standing y otras zonas más típicas por las que pasear tranquilamente.

Yo había quedado a comer allí con Raúl, Alex y Silvia. Nos habían recomendado un restaurante italiano “Ciao Bella”. Y la verdad es que la recomendación fue acertada. Un sitio muy recomendable. No es nada atípico pero después de tantos días comiendo arroz frito, noodles, y lo típico chino, encontrar una ensalada de lechuga atún y aguacate nos resulto exquisita. Además íbamos con un objetivo concreto, huevo escalfado con trufa, una delicatessen. Estaba exquisito y así lo atestiguaba la cara de Silvia. Su expresión era la clara definición de la felicidad..

Pasamos un buen rato y nos reímos un montón. 

Para volver tenían acordado un transfer que les había traído desde el hotel y con el que habían negociado la vuelta, así que después de comer volvimos tranquilamente al hotel a terminar de hacer la maleta y prepararnos para ir al aeropuerto ya que esa noche nos íbamos a Bahrain.

BAHRAIN 17-19 Abril

El cansancio se empezaba a acumular y cuando hay dos carreras seguidas todos estamos con las fuerzas justas.

Además pasábamos del frío de China al calor sofocante del desierto de Bahrain. A mi particularmente me gusta el calor así que lo prefiero, pero hubo gente a la que el contraste no le sentó nada bien.

La entrada a Bahrain es particularmente sencilla. Debido al GP hay un despliegue de personal que facilita todas gestiones necesarias así que no nos costó demasiado el protocolo de entrada.

Nos fuimos directamente al hotel, pensando que íbamos a tener una aventura ya que la empresa de alquiler de coches no nos proporcionó gps, pero lo cierto es que con las explicaciones que nos dieron, y que en un principio no parecían muy consistentes, llegamos al hotel rápido, bien y sin perdernos todo un logro.

Luego un par de horas de descanso y a trabajar. Había que ir al circuito a ver que todo estaba según lo previsto y a realizar algunas de las gestiones típicas.

Todo seguía como años atrás así que solo hubo que concretar las localizaciones para instalar nuestro set y concretar algunas citas para la semana.

Con el paso del tiempo las carreras ya son pura rutina y pocas cosas se escapan del control, con lo cual no suele haber muchos incendios que apagar.

Esta semana fue tranquila en todos los aspectos y a pesar que pensaba que iba a ser bastante dura la verdad es que fue de lo más plácida.

Además como es un sitio en el que no hay nada que ver ni nada que hacer aprovechas a reponer fuerzas.

El horario también ayuda, ya que se empieza a trabajar hacia el mediodía con lo cual por la mañana si no se te pegan las sabanas puedes aprovechar para hacer deporte o ir a la piscina a tomar el sol. Eso sí con cuidado de no achicharrarte.

El primer día que fui a la piscina tomé la precaución de no exponerme demasiado al sol ya que no tenia protección. Y charlando con Dani Clos los dos optamos por la precaución. Pero una de las cosas que los viajes te enseña es que hay que tener mucho cuidado con lo que hablas porque siempre puede haber alguien que te entienda, como en este caso en el que junto a nosotros había una chica del equipo Mercedes a la que yo le había escuchado hablar en alemán, inglés y francés y que cuando menos lo esperábamos nos ofreció su protección solar. Resulta que hablaba castellano ya que su madre es de origen español, con lo cual nos quedamos un poco descolocados.

Menos mal que no habíamos dicho alguna de las típicas burradas que soltamos. Así que se lo agradecimos y nos pusimos protección.

Pero el siguiente día que fui a la piscina no me puse crema solar y aunque no estuve demasiado tiempo expuesto al sol, fue suficiente para que se me quedase una marquita roja y un pequeño escozor que me acompañó unos días mas. No hay que infravalorar el sol del desierto.

Lo único reseñable en este viaje ocurrió al regresar a casa. Fuimos al aeropuerto con tiempo suficiente y cuando se acercaba la hora de embarcar optamos por acercarnos a la puerta de embarque. Allí nos tocó esperar unas cuantas horas ya que nuestro avión tenía problemas técnicos y hasta que no los solucionasen no podíamos volar. El tiempo pasaba  y veíamos como la posibilidad de perder el siguiente vuelo se acercaba. Además ver a un montón de gente alrededor de un motor de tu avión no da precisamente tranquilidad.

Finalmente parecía que todo estaba solucionado y nos dejaron embarcar. No tengo yo muy claro que estuviese del todo solucionado el problema, porque el vuelo se movió bastante más de lo habitual y el aterrizaje fue muy brusco y en el ala que yo veía algún flap no funcionó a la hora de aterrizar.

Pasado el susto del aterrizaje tocaba correr al siguiente vuelo. Salía en quince minutos y lo dábamos por perdido. Cuando salimos había personal de tierra de Emirates esperándonos y agrupando a todos los que volábamos a Madrid para llevarnos urgentemente al siguiente vuelo. Nos abrieron un carril del control, nos agruparon en un vagón del tren que nos cambiaba de terminal y nos llevaban a la carrera, mientras el siguiente vuelo se retrasaba hasta que todos nosotros pudiésemos llegar. Finalmente conseguimos embarcar todos menos dos cámaras de Canal F1 Latinoamérica que tuvieron algún problema con un pasaporte y se tuvieron que quedar en Dubai tirados. Lo cierto es que mientras escribo esto no se que ha sucedido con ellos, pero supongo que aunque con retraso habrán llegado a casa.

Lo que no llegó fue nuestro equipaje. Todos teníamos claro que nuestras maletas nos iban a llegar y así nos lo confirmaron cuando aterrizamos en Barajas e inmediatamente nos pidieron que nos pusiésemos en contacto con el personal de tierra.

En mi caso continuaba a Bilbao y me tocó volver a correr por el aeropuerto. Últimamente se esta convirtiendo en un clásico eso de verme correr por el aeropuerto. Pillé mi ultimo vuelo por los pelos y cuando aterricé efectivamente mi equipaje estaba en Dubai. Me tocó hacer todo el procedimiento para que me lo entregasen en casa. Y mientras a mis compañeros de Madrid se lo entregaban esa misma noche a mi me tocó esperar tres días a que llegase, ya que después de salir de Dubai lo habían perdido  y a pesar de que estaba facturado a Bilbao apareció tres días después en Donosti, después de que lo hubiese reclamado en varias ocasiones y nadie de Iberia me pudiese dar una explicación más que había una incidencia abierta con esa maleta y no me podían explicar nada. Creo que antes de llegar a Eibar a recorrido algunas capitales europeas y finalmente tres días después ha llegado a mi casa. Al menos estoy contento de que haya llegado y esto me haya pasado a la vuelta. Esto mismo en un viaje de ida es una auténtica faena.

Pero bueno también he de decir que con tantos vuelos como cojo no he tenido excesiva mala suerte, así que no me quejaré.

Ahora un paron de un par de semanas para descansar y coger fuerzas de cara a la parte europea de la temporada. Siguiente destino Barcelona, cerca de casa pero con la dificultad añadida que al ser el GP de casa siempre hay algún embrollo más de lo habitual a lo que también hay que añadirle que a nuestra programación le añadimos la GP3 y la Porche Supercap, lo que hace que nuestras horas en circuito se multipliquen.

Pero de momento no pensemos en eso y sí en descansar.  

Fins aviat!!!

jueves, 2 de abril de 2015

27-29 Mayo 2015 - Sepang - Malasia



La segunda carrera del mundial nos volvía a llevar al otro lado del mundo. Son las cosas de los calendarios. Muchas veces no sabes muy bien en que suele estar pensando esta gente, pero en la comodidad de la gente seguro que no.

No hay mucha lógica en comenzar en el otro lado del mundo, para tener que ir y volver en tres ocasiones, sumando una cantidad ingente de kilómetros. Cuando perfectamente se podía reducir a dos viajes, pegando grandes premios. 

Pero bueno, seguro que existe una lógica que a la gente de a pie se nos escapa. Mientras tanto seguiremos viajando y acumulando millas en los programas de puntos de las líneas aéreas. 

En mi caso el viaje de ida fue bastante más cómodo de lo esperado. Un Bilbao – Kuala Lumpur vía Ámsterdam que se presumía duro pero que fue todo lo contrario, más bien fue cómodo.

Una vez allí te encuentras con el calor del trópico. Pasas de 7ºc de origen a 35ºc en destino. Un brusco cambio que no te impide seguir tu día a día.

Nosotros para la primera tarde y para combatir el jet-lag ya teníamos programada una visita a la ciudad de Kuala Lumpur. 

La primera parada era un centro comercial de tecnología. Allí íbamos cada uno con un objetivo distinto. Algunos querían amplificadores de señal gsm, otros inhibidores, carcasas para móviles, ipads etc etc. Quien más quien menos consiguió sus objetivos. Así que de ahí hubo la primera escisión, un grupo se fueron a dar un masaje de pies y otros nos fuimos a dar una vuelta. 

Pusimos una hora de reunión para continuar todos juntos a la parada obligatoria. Todo recién llegado a Kuala Lumpur tiene que ir a visitar las torres Petronas.

Pero cuando nos volvimos a reencontrar todos, saltó la noticia del día. Nuestro realizador recibió una llamada de Telefónica Madrid informándonos del accidente aéreo del vuelo de Germanwings BCN-DUS. Habían oído del accidente y querían saber si todos nosotros estábamos bien, ya que había rumores de que gente de la compañía estaba en el citado vuelo. 

Cuando hay casos así la rumorología se dispara y surgen bulos sin ninguna base, pero que hacen que los nervios se crispen. Total que todo se quedó en un gran susto y todos comentamos lo difícil de la situación especialmente para nosotros que hacemos tantos vuelos. Nunca sabes que te va a deparar la vida así que lo  mejor es disfrutar del momento.

Tras el susto nos fuimos a visitar las Petronas. Había alguno que las descubría por primera vez, y todos nos seguíamos impresionando de la majestuosidad del monumento, especialmente de noche.

 
El cansancio se empezaba a acumular así que rápida cena en un restaurante japonés y vuelta a Putrajaya donde teníamos nuestra base para esta carrera. 
 
Eso sí, los traslados en Malasia siempre tienen algo que contar. A la ida el taxista tuvo que hacer un “pit-stop” para aliviarse. Eso mismo ya nos había pasado años atrás, así que debe ser un clásico.

Y a la vuelta otro de los clásicos. Te dicen que saben llegar a destino y a mitad de camino se pierden y no tienen ni idea de donde están y a donde tienen que ir. Así que parada en mitad de la autopista, en un sitio bastante peligroso, para discutir donde ir. Finalmente tiras de memoria fotográfica y más o menos le indicas de hacia donde ir hasta encontrar alguna señal que te lleve al hotel.

El resto de días del Gran Premio fueron bastante clásicos. Con el paso del tiempo las carreras se empiezan a hacer cotidianas y cada uno realiza su función con más o menos disciplina. 

El cansancio y el nerviosismo se hacen patentes por momentos, pero al final cada uno da el máximo de si mismo y todo sale.

Un ejemplo de este cansancio son los trayectos del circuito al hotel. Un viaje de escasa media hora en el que según como te haya ido el día caes rendido. Cosa que también tiene su peligro porque como dice un antiguo compañero nuestro “hay mas cabrones que perros descalzos” y no te libras de la típica foto dormido con el resto de tus compañeros haciéndose una foto a tu costa.

Capitulo a parte tiene el tema de las fotos indiscretas.  Especialmente este año se han puesto de moda las fotos en las que apareces sin darte cuenta o sin quererlo. Pueden ser las que estas dormido, las que tu postura no es la más adecuada, en las que sales haciendo cosas que no debes, o con compañías distintas de las habituales y que se convierten en motivo de vacile del resto de tus compañeros.

Algunos lo llevan mejor y otros peor. Incluso hay algunos a los que por jerarquía no te atreves a hacerla pero que en ciertos momentos te insinúan  que ellos también son parte del equipo así que ya son propicios a recibir alguna broma.

De momento no puedo mostrar pruebas gráficas porque necesito ciertos permisos, pero tiempo al tiempo. Además esto se está extendiendo por el paddok y no descartamos que al final de la temporada veamos a medio paddok haciendo fotos digamos “poco comunes”.

Y en lo deportivo sorpresa por el resultado de la carrera. Victoria totalmente inesperada de Ferrari. Vettel dio la sorpresa y se hizo con su primera victoria en Ferrari en su segunda carrera.

Circunstancia que no dio poco que hablar entre la prensa y los aficionados. Pero que tiene un cierto transfondo poco claro.

No hay que quitar nada de merito a la victoria del alemán, pero según cuentan los que saben de esto algunos fueron de tapado en esta carrera con el objetivo de conseguir mas cosas a medio plazo. 

 Dicen que la estrategia de carrera de varios equipos no fue del todo coherente, pero no se puede decir nada en contra de la victoria Ferrarista. Bien merecida y golpe sobre la mesa de Sebastian Vetel al que muchos le atribuían el merito de sus victorias y sus títulos  a su anterior monoplaza y que en esta ocasión ha demostrado que también hay piloto para luchar por victorias.
 
Y en el caso de McLaren, siguen con su pretemporada. Las primeras carreras van a servir para seguir poniendo a punto el coche. Duro para el equipo que ve como les está costando más de lo esperado adecuar el coche. Pero que nadie descarte que la unión británico-japonesa dará sus frutos y allá por junio esperemos que nos den una primera alegría y a finales de año sean capaces de ilusionar de nuevo a todos sus seguidores.

Y como comentario final, mención especial merecen los otros dos pilotos españoles que compitieron en este GP. Roberto Merhi hacía su debut en F1 con la escudería Manor. Un equipo menor pero que en esta ocasión si logró salir a la pista y el resultado del piloto castellonense fue digno de mención. Aún me acuerdo cuando hace años mi compañero Jacobo Vega nos hablaba de este piloto y de lo mucho que iba a dar que hablar. Ha pasado el tiempo y sus premoniciones se van cumpliendo; buen ojo el de Jacobo.

Y Carlos Sainz. Nuevo carrerón del piloto de Toro Rosso. Segunda carrera en la que participa y segunda carrera en la que consigue puntos. El madrileño está demostrando lo bien que se está adaptando a la categoría y el buen monoplaza que dispone, incluso poniendo en aprietos a sus hermanos mayores de Red Bull.

Creo que este año Carlos nos va a dar grandes alegrías y nos va a hacer que nos peguemos a nuestros sillones ofreciéndonos carreras impresionantes. Creo que tenemos piloto para rato.

Además he tenido la oportunidad de pasar varios momentos con ambos pilotos y también es digno de destacar su sencillez lo que les hace a ambos aún más grandes. Mi más enorme admiración por ambos, y esperemos que los tres pilotos españoles nos ofrezcan grandísimos momentos esta temporada para que podamos divertirnos.

Nos vemos en China.

sábado, 21 de marzo de 2015

13-15 Mayo 2015 - Melbourne - Australia



Quien me iba a decir a mi allá por 1994 cuando empecé a estudiar esto de la tele, que en 2015 iba a comenzar mi cuarta temporada de Formula 1. Por aquel entonces mi ilusión era poder ser cámara de televisión. Pasado un tiempo descubrí la adrenalina de los informativos, que enganchan bastante. Más tarde fruto de la casualidad conocí los directos y las unidades móviles y eso si que fue como una droga que te atrapa y de la que es muy difícil salir.

Estos días atrás decíamos unos cuantos compañeros que para poder trabajar en esto hay que tener un punto bastante grande de locura. Y a pesar de que nosotros decimos que somos “gente muy normal”, es verdad que no podemos estar muy cuerdos cuando por nuestro trabajo pasamos un montón de tiempo fuera de casa, nos pegamos unas palizas de kilómetros que no están escritos, modificamos nuestros ciclos vitales en función de a que parte del mundo nos movamos y establecemos unas relaciones sociales completamente distintas a las habituales. Nos creamos una familia paralela en la que forzosamente nos tenemos que apoyar si queremos que nuestro día a día sea sencillo.

Pero bendita locura. Este 2015 comienzo mi cuarta aventura en el circo de la F1, un enorme Gran Hermano que viajamos alrededor del mundo y en el que aunque cuesta un poco integrarse, una vez lo consigues resulta una aventura enormemente enriquecedora. Creo que en ninguna escuela ni universidad del mundo iba a haber aprendido tanto de la vida como en estos últimos años. No tiene precio lo que aprendes, la gente que conoces, las culturas tan diversas que descubres, lo diferentes e iguales que somos en todas las partes del mundo, algo impagable con solo dinero.


Esta semana viajaba por tercera vez a Australia, justo al otro lado del mundo, a una ciudad que muchos coincidimos es una de nuestra favoritas en el campeonato Melbourne. He de reconocer que estoy enamorado de esa ciudad, sus gentes, su ambiente, sus calles, la energía positiva que transmite. Es como una limpieza y recarga de energía para el cuerpo.

Ese gran handicap que es tardar casi tres días en llegar esta totalmente compensado por lo que te da Australia cuando llegas. El par de días que tienes de jet lag lo compensas recorriendo la ciudad y viendo calles, mercados y perdiéndote por sitios que el destino te lleva.

En nuestro caso cuando llegamos después de pasar todos los trámites burocráticos hicimos el check in en el hotel, que este año estaba muy bien situado, y para combatir el cambio horario decidimos ir a visitar el Victoria Market, un mercado en el que puedes encontrar desde comida, ropa, regalos, y una galería de establecimientos de comida en la que puedes comprar productos para consumir insitu. Y allí hicimos acopio de viandas y preparamos un pic-nic típico español en plena calle de Melbourne.

Era martes y después de un pequeño paseo nos acercamos a recoger nuestra acreditación de temporada y a Albert Park, al circuito a asegurarnos que todo el material había llegado y estaba en proceso de instalación  como así era.

Fruto del cansancio el viaje en furgoneta fue de lo más entretenido. Nadie se salvo de la vacilada de turno, todos nos metimos con todos, risas generalizadas y de ahí salió una idea que en el futuro habrá que darle una vuelta, colocar una cámara en el interior del coche y grabar nuestros viajes. Estoy convencido que sería un programa de enorme audiencia y casi seguro mas divertido que algunas de las carreras que últimamente vemos. Eso si, no descarto que después de ver esas imágenes alguna autoridad decidiese meternos en la cárcel o en algún centro de salud mental, porque la verdad es que muy cuerdos no estamos.

El día concluyó con una cena de esas que hacen historia y no precisamente por su contenido o calidad.
Al día siguiente nuevo día en el circuito, donde aún estaban dando los últimos retoques para tenerlo todo a punto para la carrera.


Nosotros teníamos que preparar nuestra logística. Desde ver donde estaban ubicados los principales referentes hasta encontrar sitios desde donde poder hacer diferentes conexiones y establecer nuestro punto de referencia en el paddok para hacer nuestros programas.

Elegimos dos ubicaciones, una para el programa de presentación de la temporada que haríamos al día siguiente a las ocho de la mañana horal local, prime time en España, y que nos obligó a darnos un buen madrugon.

Cuando empezaban a llegar el resto de compañeros de otras teles nosotros ya estábamos en directo. Ese día fuimos “trending topic” en el paddok; los locos de MovistarTV ya estaban en directo a las ocho de la mañana.

La otra ubicación iba a ser nuestro cuartel general para el resto de días en un paddok en el que durante todos los días había una actividad incesante. En cualquier sitio había un evento, unos invitados, teles en directo, famosetes de turno etc etc. Es uno de los paddoks con mas actividad del mundial pero en el que las cosas se hacen con mucho orden y rigor. Un ejemplo a seguir.

 
 
 

Así transcurrieron el resto de días de la semana. Además de la actividad propia de la F1 había una gran cantidad de actividad dentro y fuera de la pista. Un montón de categorías de motorsport  y exhibiciones en la pista. Y fuera de ella un monton de exposiciones, animaciones y exhibiciones aéreas de todo tipo desde patrullas aéreas acrobáticas, un caza F19 que varios días sobrevoló el circuito con un enorme estrépito que nos reventaba los tímpanos, y el espectáculo de ver sobrevolar sobre nuestras cabezas a no demasiada altura de un gigantesco A380 haciendo diversas piruetas que ciertamente impresiona. Ver como ese enorme mastodonte puede hacer movimientos tan sublimes.


Y en lo referente a la actividad deportiva  en sí, nuevo dominio absoluto de los Mercedes, que creo van a ser los dominadores absolutos de este campeonato. Según los rumores que circulan por el paddok hasta bien entrada la temporada no habrá nadie que les pueda hacer sombra.


Y así de rápido se nos pasó la semana a todos. También tuvimos nuestros inconvenientes a los que cada uno se sobrepuso como buenamente pudo. Algunos con más fortuna que otros, pero finalmente conseguimos sacar adelante nuestro objetivo, que no era otro que enseñar los Formula 1 “como nunca antes la habías visto”.

Una vez terminada la carrera nuestro equipo comenzó la desbandada a casa. La gente empezó a salir en varios grupos.

En mi caso fui el último en salir, el lunes por la noche. Antes de eso tuve tiempo de visitar un barrio que solo conocía de noche y que es uno de los mas alternativos de la ciudad. Barrio lleno de cultura de gente joven y con una energía muy especial, Fitzroy.

Antes hubo que hacer el típico shopping para algunos encargos recibidos y después quedé con dos compañeros Javi e Iker para ir a hacer fotos por Fitzroy a sus calles y sus famosos grafitis. 


Más tarde se nos unió Diego y los tres estuvimos fotografiando grafitis, comiendo en un restaurante vegetariano que encontramos por casualidad y que estaba muy bueno, especial mención a un pastel templado de chocolate que quitaba el sentido.

 
 
 
 
 

Y después paseíto por la ciudad, café en la terraza del Cookies, restaurante donde una noche fuimos a cenar pero que estaba tan lleno que no pudimos encontrar mesa, compra de últimos souvenirs y fotos antes de pegarnos una ducha y dirigirnos al aeropuerto a coger el avión de vuelta a casa, a descansar unos poquitos días antes de volver a salir al siguiente destino Malasya.

En mi caso el viaje de vuelta resultó un tanto duro ya que viajaba con una infección en el oído y la garganta que lo hizo un poco mas difícil. Pero en contraposición el viaje lo hice con antiguos compañeros de A3 y una nueva compañera del canal F1 Latinoamérica con los que hicimos unas buenas risas.

Ahora ya en casa, toca reponerse de la infección, del jet lag y del cansancio acumulado para dirigirnos a Sepang un GP climatológicamente complicado pero al que también tendremos que sobreponernos. Eso será la próxima historia y ya la contaremos.